*Foto de Noelia Ceballos. @noe_ce_arte
*Artista plástica: Noelia Ceballos. @noe_ce_arte
Escritura: Paula Novoa. @paulihormi
*
Hay un viento frío a
mis espaldas
y una noche frente a
mí toda completa.
Un zigzagueo que
respira,
el trepidar de la
chapa,
la lluvia que
amordaza,
una puerta que conduce
a ningún lado.
Todos los días
dejo una máscara sobre
la mesa
y soy de agua.
*De Paula
Novoa. novoapaula8@gmail.com
-de "El
paso de la babosa", Cave Librum Editorial, 2018.
EL HILO MÁGICO
-Poesía de
Paula Novoa. @paulihormi
*
¿Y si mejor
en el vértice coloco
la calidez
y, más acá, la cura
tu silencio en la cama
para no quedarme sola
y
tu sombra ahí,
al costado?
¿y si acaso
dejo que me salves
de mi propia mordida
y cauterizas las
heridas
y me corro de la gota
que horada?
¿Y si
limpio el camino
de babas
de óxido
de malezas
y sigo
el hilo mágico
ya que,
por fin,
el Minotauro
duerme?
*de "El
paso de la babosa"
Consumismo*
Una mariposa monarca
nos recuerda la belleza.
Ella vuela
mientras nosotros
compramos en línea
objetos inútiles.
No sabemos siquiera
llenar el vacío.
-de Sierpień.
11*
De soslayo
de susurros
de a escondidas.
Esta existencia
a veces
aparece.
- de Hija
de mala madre.
DOMINGO*
Unos mates con miel por la mañana
los pies desnudos sobre el pasto
una frambuesa a la orilla de la casa
la manta de lana en la soga
un perro viejo despertando un día más
la soledad
el sol a través de la infancia
la quinta del abuelo
el fuego de una cáscara naranja
tu perfume.
Lo difícil viene ahora:
el silencio.
Tengo un chaleco protector
un alma de amianto
una muralla china
atravesada en la garganta
una placa bucal
un espejo negro a mis espaldas
un punto que rebalsa el plexo.
-de Sierpień.
Desasosiego*
Mi tristeza vive en una jaula
la libero los domingos
sobre todo los de enero
con el canto perturbador
de las chicharras.
-de Flores a mis muertos.
Nomine*
Un búho te indaga
y luego
escapa
en vuelo suave.
Su canto nocturno
te entristece.
Querés imaginar
augurios de bondades,
su pecho blanquecino
sus secretos.
Ave de la luna
de la oscuridad y del silencio
siempre escapaste
como Lilith al Mar Rojo.
Quizá
también
los búhos te acompañen.
Quizá
también
tu nombre sea noche.
-De Sierpień.
Un fruto como la
magdalena*
Tomé un fruto,
padre,
lo acerqué a mi boca
y tu memoria se acuñó
en mi memoria.
Tomé un fruto,
padre,
y su dulzor
me llevó a tu infancia.
Ahí,
en tu casa,
me senté a la mesa junto a tus hermanos,
probé el alimento de tu madre muerta,
y volví para ser tu hija.
-De Flores
a mis muertos
Hierbacarmen*
El aroma a cedrón
trae el fantasma de Carmen.
Ella ponía hojitas en el mate
y olvidaba a los hijos muertos,
la vergüenza de la carne,
la soledad elegida por desconfianza.
Cuando mi abuela arrancaba una hoja de
cedrón
con un movimiento, siempre el mismo,
ordenaba el mundo en ese gesto.
El sol volvía a ser sol,
el agua era de nuevo agua,
el cielo era cielo y ella
era justo ese momento con su nombre.
-de Flores
a mis muertos.
OTOÑO*
7
Delante de mí camina
una pareja:
él la abraza, firme.
Ella gesticula.
Los conozco desde
siempre
pero no los detengo.
¿Por qué interrumpir
el ritual
de dos que están solos
como antes de que yo
naciera?
INVIERNO*
6
Querías sacar el almendro
para construir nuestra casa.
Hoy,
escribo bajo su sombra.
PRIMAVERA*
4
Todos estuvimos en un
laberinto alguna vez,
matamos a un minotauro
y seguimos el hilo de Ariadna
para salir.
Todos alguna vez
versionamos nuestro propio mito.
VERANO*
1
No sé si los grillos traen buena o mala
suerte,
pero uno se posó sobre mi hombro
y cargué sobre él toda mi fe.
*otoño,
invierno, primavera, verano, poemas de El
paso de la babosa.
PROMESAS*
I´m gonna love you till the heavens stop the rain
I´m gonna love you till the stars fall fron the sky,
For
you and I
"Touch me", The
doors
Tuve un amor en una isla
y, como a todos,
le prometí eternidad
¿quién soportaría
conocer la medida del amor
cuando comienza?
¿acaso sabe de su muerte
esta mariposa?
*de Flores
a mis muertos.
Epitafio*
Cuando quiero saber de
la tristeza
digo tu nombre
para que un pájaro sobrevuele
mi casa
y la convierta en
nido.
*de Flores
a mis muertos.
7*
No pisé el mar,
ni me metí en un lago,
ni la arena quemó las plantas de mis pies.
Este verano no visité el barrio chino,
ni recorrí kilómetros para verte.
No junté caracoles en un pañuelo,
ni me pelé la nariz con el sol.
Este verano las piletas se vaciaron
como se vacía a un perro
para embalsamarlo
y dejarlo de adorno.
Ahí,
en donde la tristeza
hace un hueco en mi ventana.
*de “El
paso de la babosa”
*
y de pronto
la orfandad
de quedarnos sin
rituales
ni oráculos
ni oraciones
Septiembre
Fue en el malecón
mientras escuchaba No doubt
desde el asiento de un Chevrolet 48
que intuí
la circularidad de la trama.
Había atravesado 6553 km
para amar a un hombre
que no conocía.
Desde entonces
todas las historias
que habité
fueron catástrofes
y cuando barro las ruinas
tarareo
“Don’t speak”.
*De Sierpień.
*
dibujé
tu nombre
y la niebla
entró
por mi ventana
ABRIL*
No quieras un milagro
para el que no lo pide
Graciela Cros
Le pido cada día
a San Expedito
por tu felicidad.
Enciendo una vela
y rezo en tu nombre
cada mañana
y cada noche.
A veces funciona.
Otras
tus heridas se abren
y juntos
Expedito y yo
rezamos a una criatura
rota.
*De Sierpień.
**
-Paula
Novoa nació en San Antonio de Padua en marzo de 1976. Es Licenciada en
Lengua y Literatura, docente en escuelas secundarias del oeste del GBA y en la
Universidad Nacional del Oeste (Merlo). Autora de los poemarios El año que fui homeless (2014), Hija de mala madre (2016), El paso de la babosa (2018), Flores a mis muertos (2020), Sierpień (2023) publicados por
editorial Cave Librum
Inventren
https://inventren.blogspot.com.ar/
Estación
Marinos del Crucero Gral. Belgrano*
*Por Mónica
Russomanno. russomannomonica@hotmail.com
Ahora viajando en el tren por supuesto pensó en las partidas, por
supuesto observó con sus ojos húmedos de vieja los árboles que corren hacia
atrás y se pierden definitivamente, por supuesto siguió por unos segundos la
loca carrera de una casita en medio de la nada que desapareció para siempre en
el paisaje, y, por supuesto, pensó en la muerte. Siendo la próxima parada la de
los chicos del crucero, era algo insoslayable recordar a Mariano, y verlo en
una fotografía de colores, sonriendo, con ese descuido característico, tan de
Mariano, tan adolescente, fijado en esos dieciocho años eternos.
Ayer le pasó una cosa curiosa. El marido estaba arriba, la miró con la
cara pálida y le dijo que se sentía mal. Ella le ofreció hacerle un té, fue a
la cocina, calentó el agua, buscó un saquito, el frasquito de edulcorante por
el tema de la glucosa, unas galletitas de agua por si acaso, puso todo en la
bandeja y subió por la escalera con la imagen del marido muerto esperándola en
la cama, recostada la cabeza sobre la almohada, la mano semiabierta sobre el
acolchado. Mientras ascendía haciendo equilibrio con la bandeja, pensó que la
casa le quedaría muy grande, que mejor era venderla y comprar un departamento
en el edificio donde vive Martita. Difusamente veía las cajas de mudanza, los
papeles de diario para envolver tazas y vasos.
El marido estaba con un malestar de estómago, pero mirando el partido y
bastante vivo a simple vista. A ella le dio risa, pero a la vez se sorprendió
de sus pensamientos, porque a su esposo lo quiere, se llevan bien y se
acompañan como lo hicieron toda la vida, como cuando recibieron aquella
terrible noticia del hundimiento del crucero.
Por qué no se desesperó o asustó ayer cuando presentía que el marido
estaría muerto en el dormitorio.
La mujer tiene la edad de quien se hizo cargo de las tragedias y la
rotura de vajillas. Sabe que le toca ordenar su pequeño mundo, porque nadie va
a lavar las sábanas de sus muertos ni va a vaciar el ropero de los difuntos. Ha
preparado el caldo para los enfermos, ha velado sueños, ha enterrado a su
propio hijo. La mujer sabe que mientras viva le toca llevar el peso de acomodar
los documentos, disponer el lugar de las macetas en el patio y llorar en los
entretiempos.
El tren va hacia la estación que se llama “Marinos del Crucero General
Belgrano”. Y qué tendrá que ver eso con Mariano, qué relación puede haber con
el chico que coleccionaba monedas en una caja de galletitas. Pero, sin embargo.
Ayer cuando subía las escaleras pensaba en ordenar su vida después de
una muerte. Es lo que viene haciendo desde el dos de mayo de mil novecientos
ochenta y dos, se dice mientras desciende en el andén.
-Próxima estación:
FRANCISCO A. BERRA.
-Continuidad literaria
por el Ferrocarril Provincial:
ESTACIÓN
GOYENECHE.
GOBERNADOR
UDAONDO.
LOMA VERDE.
ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.
GOBERNADOR DE SAN JUAN
RUPERTO GODOY.
GOBERNADOR OBLIGADO.
ESTACIÓN
DOYHENARD.
ESTACIÓN GÓMEZ DE LA
VEGA.
D. SÁEZ.
J. R. MORENO.
EMPALME ETCHEVERRY.
ESTACIÓN ÁNGEL
ETCHEVERRY.
LISANDRO OLMOS.
INGENIERO VILLANUEVA.
ARANA.
GOBERNADOR GARCIA.
LA PLATA.
InventivaSocial
Plaza virtual de escritura
-Editor
responsable: Lic. Eduardo Francisco
Coiro.
Blog histórico & archivo: https://inventivasocial.blogspot.com/