viernes, marzo 10, 2023

El sueño devoró al soñador

 


*Dibujo de Erika Kuhn

https://obraerikakuhn.blogspot.com

 

 

 

 

 

 

1 *

 

 

Ese día, soleado y caluroso, opte por el atajo de mi sombra. Llegué desnudo de mí.

Me vestí y saludé a los comensales. Esperaban para comenzar con el festín. Celebrábamos algún aniversario impreciso.

La memoria había, por ese entonces, comenzado de cero. Sólo quedó en ella la celebración.

 

 

*De OSCAR ÁNGEL AGÚ. oscarcachoagu@yahoo.com.ar






El sueño devoró al soñador

MICROFICCIONES DE OSCAR ÁNGEL AGÚ.

 

 

 

 

 

 

 

2

 

 

Habíamos viajado la galaxia.

No encontramos atisbos de lenguaje. Al volver, ya no existíamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3

 

 

Una línea fugaz marcó el presunto horizonte. La bestia fue hacia ella.

 

El abismo del tiempo emergió petróleo.

 

 

 

 

 

 

 

4

 

La mujer presumió un sueño mientras transcurría un tiempo innominado. Lo devastador de la humanidad había colmado, a la saciedad, su hambre. El sueño irrumpió para hacer posible a lo que, los humanos, llaman realidad.

Luego, la especie humana quedó reducida a pequeños grupos esparcidos en la redondez.

La voz del tiempo se apagó. Habían recorrido sendas imaginadas que no llevaban a ninguna parte. Sólo a sus maquinaciones. La hembra, más instintiva, redujo su mirada en un hilo de agua que brotaba en algún lugar y a un escondrijo maltrecho. El macho, sólo adujo que debía aprender a cazar lo que podía y recordar la ceremonia del fuego.

Luego, lograda sus pretensiones, descubrió las estrellas. Nunca las había mirado. Y nació el asombro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5

 

 

Sumido en lo más hondo de los silencios no percibió la levedad de la brisa que el sol despertó al amanecer.

Tampoco pudo hacerlo con las tonalidades de color que subieron lentamente hasta completar la claridad.

 

Maldijo esos momentos, como lo hace todos los días desde su estado milenario. Continuó boca arriba. Poco podía hacer.

Al vampiro humano sólo le quedan la sombra y la emboscada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6

 

 

No había novedades en cierto frente. Indicios de ubicación, tampoco. Sólo las voces del viento circundando entre los metales abandonados y entre los árboles que sobrevivieron. Alguien atinó una canción. Era un mensaje de que todo había terminado. El amanecer marcó el advenimiento de otro día, pero nadie aseguró de otro mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7

 

 

Cierto profeta cibernético logró un nuevo libro de las leyes, fundamental para que la humanidad tenga un sino. Y era creíble. Su mensaje tenía cierta certeza, al menos en el lenguaje. Lo demás, era incierto.

Cada uno recogido en sus habitáculos, veía al mundo a través de los caracteres y tomaban de ellos lo que estos decían. No hay que descubrir, todo ha sido explorado, menos el tedio.

Cierto profeta anunció que la existencia es una maquinación y que los humanos eran y son un sueño de la nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

8

 

 

Practicó infinidad de veces. Y lo logró. Se trasladaba en el espacio con sólo pensarlo. Pensaba: Ascochinga y ya estaba caminando en una de las calles de las serranías cordobesas. Pensaba: Niágara y estaba contemplando las cataratas.

Lo que no había desarrollado era la clarividencia. Esa tarde pensó: Luna. El aerolito, diminuto pero contundente, fue certero.

 

 

 

 

 

 

 

9

 

METAMORFOSIS

 

El terapeuta había sugerido que, por su dolencia, masajeara y estirara los dedos de sus manos todos los días.

Era obsesivo con los números. Empezó con la mano derecha, contando: uno, dos… cinco dedos. Luego la otra: uno, dos… cinco dedos. Lo extraño fue cuando, después de un tiempo, contó: uno, dos… cinco, seis dedos… en ambas manos.

 

 

 

 

 

 

 

10

 

CACERÍA

 

 

Era día de caza. Preparamos los arneses necesarios, no sin recelo. Debíamos ser rápidos y contundentes. La intemperie era malsana, entre otras cosas, por los hedores. Visualizamos la presa y en diez minutos estábamos celebrando.

Fuimos recibidos como siempre: aplausos y que se repita. Comimos hasta saciarnos. Guardamos el resto, ya cocido. No hay, en esta época, refrigeradores; no hay bosques, no hay animales ni aves y pocos insectos. Escasea el agua sana.

Debemos estar atentos, dijo el líder del grupo. En cualquier momento somos presa de alguien.

 

 

 

 

 

 

 

 

11

 

IMAGEN

 

Estaba cansado de su rostro, de esa devolución del espejo todos los días. Quería cambiar. Que los otros, en la oficina, en el club, en la calle, lo vean diferente. Que el mismo se vea diferente.

En la entrevista con el cirujano detallo, al mínimo, su inquietud. Cambiar el rostro. No es fácil, adujo el profesional; no es fácil, corrigió, para usted; para mí es sencillo. Pues, hagámoslo sencillo, le dijo.

Roberto se miró al espejo y no se reconoció. Fue a los lugares habituales y no lo reconocieron. Fue ahí cuando se hizo la verdadera pregunta: ¿Quién soy?

Desde entonces se lo busca. Se sabe, como leve referencia de sospecha, que está perdido en un laberinto de espejos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12

 

EL ELEGIDO

 

Todo comenzó con la adivina. Esteban fue para ver qué podía decir esa mujer. No fue por convencimiento sino por cierta curiosidad. Ella sólo dijo:

- Hijo, eres un ser señalado. Lo dicen la disposición de las cartas.

Reinó el silencio y optó por irse. Caminó cansinamente hasta su departamento. La intriga estaba creciendo en él. Sabía de la existencia de grupos que se movían bajo cuerda. Esotéricos, dijo su amigo, el que le propuso ingresar o, al menos, consultar con algún diestro maestro, de artes ocultas, sobre lo que las cartas anunciaron.

- Más que señalado eres: ¡El elegido!

Todo seguía siendo oscuro en Esteban. Durante un tiempo se alejó para no creerse nada de sí mismo y de lo que le dijeran. Sin embargo, en ocasiones, sentía que la mirada de algunas personas, al cruzarse en las veredas, era distinta. Y no tenía más datos.

Ahora todo estaba claro. Era el último humano sobre el planeta. El último mojón de consciencia. Y, paradójicamente, hasta eso perdía consistencia. Nadie, absolutamente nadie, lo recordaría.

 

 

 

 

 

 

13

 

 

“Lo importante es participar”, se decía a sí mismo y a cuanta persona tuviera cerca.

Había contratado un tour a la capital nacional. En el trayecto figuraba la visita al hipódromo local para ver el gran premio nacional. Nunca había pisado un hipódromo. Todo era novedoso.

La monta 38 era la fija. Una potranca imbatible, según los entendidos. La multitud cubría las tribunas. Y dieron la orden de largada. El griterío fue unánime. Luego, cierto silencio ganó a todos. El murmullo empezó a crecer cuando la carrera iba por la mitad. La potranca estaba liderando el lote delantero, más, no estaba sola. Cabeza a cabeza con un “tapao”, el 23. Así fueron los últimos quinientos metros. La tensión crecía, el griterío ganaba al predio. El cabeza a cabeza fue hasta el último aliento. El 23, el “tapao”, ganó por una cabeza. Lo dicen las fotografías que aparecen en la pizarra. Rotura de boletos, puteadas a más no poder, sollozos de algunos, “el” no puede ser de otros.

Él, viendo esa desazón, creyó conveniente decir algo: “lo importante es participar”, lo dijo en voz alta. El primer piñon lo recibió de costado. Rodó. Las patadas y puteadas lo acompañaron hasta el último escalón. Allí quedó hasta que llegaron los paramédicos.

Cuando despertó, días después, levantó su dedo índice y admonizó: “Lo importante es participar”.

 

 

 

 

 

14

 

 

Abelardo, sentado al borde de la noche, balbuceaba un sueño.

Había despertado con la sensación de que era real. Una enorme araña tejía sus hilos para atraparlo. Soñaba que se resistía. Y soñaba que pudo despertar.

El balbuceo fue su última acción. El sueño devoró al soñador.

 

 

 

 

 

 

 

 

15

 

FRONTERAS

 

“Acaso alguna tarde o alguna noche

estuve en el Brasil, porque la frontera

no era otra cosa que una línea

trazada por mojones” J.L.B. (“El Congreso)

 

 

Nunca comprendí las fronteras. Cuando niño imaginé gigantescos y extensos muros, inviolables, construidos ignotamente. Muros que no permitían el paso de las tormentas, de la temperatura ambiente, de las nubes, de los ángeles, de los pájaros. Creía que el sol de este lado era distinto al del otro y que el cielo, invariablemente, era otro.

Crecí. Las cosas están más claras. Ahora el muro lo veo, no lo imagino. Se mueve orugosamente y, en más de una oportunidad, impide que vea del otro lado. Llegué a entender que, en ocasiones, formo parte de él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

16

 

CONVERSACIÓN

 

Desperté conversando con Dios, como si nada. Su espalda, el infinito mismo. Antes de hablar, se estiró, como quien se estira después de una siesta. Bostezó y surgieron galaxias inconmensurables de su garganta. Sólo dijo, luego de carraspear: Hoy, estoy creativo.

Impávido, sólo atiné a sentarme y escuchar.

En realidad, su voz era un balbuceo. Algo me dijo: que no me atenga. Sí. Que no me atenga a los dichos de las tahúres de las cosas celestiales. Nada saben, dijo con firmeza. Y es la firmeza de Dios. Yo no le cuento las costillas a nadie. No existe arriba ni abajo; esas cosas son para los mentecatos. Y se rió. Su carcajada rasgo el velo de una galaxia no registrada aún.

Froté mis manos como gesto de sentirme en mis cabales.

¡Oh! Ya sé, dijo. Crees estar soñando. ¡Mírate! Todo compungido, achicado. Pero, soy yo.

Aún sin comprender y asombrado, intenté esbozar una palabra. No pude decir nada. Atiné una sonrisa. ¿Yo, hablando con Dios? También pregunto ¿No hablará con todos y nadie lo escucha? ¿No estaré alucinando? Como nada de eso tenía respuesta, dejé que la situación continuara sin oponerme con mis prejuicios a ello.

Luego, todo se llenó de silencio. Una lenta sensación de vacío cubrió la percepción del espacio. Todo indica o, también, nada indica que conversé con Dios o, mejor dicho, que él habló conmigo.

Esta mañana, la lluvia lavó los sueños de los árboles y de los hombres; los hizo más brillantes y creíbles.

 

 

 

 

 

 

 

 

17

 

VIAJERO

 

Contó su historia sin balbuceos. Vengo de un lugar sin tiempo. Y no nos preocupa. Tampoco tenemos demasiadas cosas. Somos una sociedad que se gobierna a sí misma, empezando por uno. Lo que sigue es nada más y nada menos, que una consecuencia: no hay preocupaciones, sólo ocupaciones.

-       ¿Y de qué se ocupa usted?, preguntó el periodista.

-       De mí mismo.

-       Me refiero a si tiene alguna profesión…

-       Si me ocupo de mi mismo debidamente no hay riesgo de ninguna profesión y de cómo ejercerla. Actualmente cultivo hierbas aromáticas. Supe hacer juguetes de madera y buenos bizcochuelos de chocolate.

-       ¿Y con eso le alcanza para vivir dignamente?

-       Sí, dijo el viajero. Tengo que irme. Ustedes no entienden.

Tomó su sombrero de paja, las ligeras vituallas de viaje contenidas en un bolso de tela y se esfumó sin dejar rastros. El periodista aún sigue preguntando y no entiende. No hay respuestas. Sólo balbuceos al gran interrogante.

 

 

 


 

**

 

 

 

 

 

- OSCAR ÁNGEL AGÚ.

 

Hersilia, 1947(Santa Fe – Argentina) lo vio nacer. Pueblo de campesinos poblado de horizontes extensos como la mar. En 1965 Santa Fe lo recibe para culminar el secundario y sus estudios en 1976, egresando como profesor de Filosofía de la UCSF.

Miembro de la comisión directiva de SADE Secc. Sta. Fe. Participó creando el Grupo ORION, dando charlas y realizando muestras colectivas de poemas ilustrados en los ´80. Colaboró con medios radiales (Radio Nacional, en el programa “Nuestra Herencia Cultural”) y en revistas de difusión literaria como, así también, en encuentros de escritores. Participa, junto a los alumnos de la escuela de arte “Juan Mantovani,” en una experiencia de encuentros que culminan con publicaciones diversas. Desde su inicio estuvo en el Ciclo Encuentro con las Letras, convocada por la Fundación BICA, y en las ediciones de sus antologías.

Cabe mencionar su idea y co-responsabilidad en la publicación denominada LA RED (década del ´80) y su colaboración en la revista de publicación mensual: EL ARCA EL SUR. Colaborador de la edición virtual INVENTIVA SOCIAL dirigida por Eduardo Coiro y del Diario de los Poetas dirigido por E. Monte Jopia.

En 1997 y en 2003 el IADE le otorga el PRIMER PREMIO A LA EXCELENCIA HUMANA por su labor en la cultura santafesina.

Junto a poetas, músicos, gente de danza, de teatro y plástica generan el grupo denominado LuzazuL (1996) presentando espectáculos en la ciudad y otras localidades (Destino Amor * LuzazuL presenta a LuzazuL * Música y Poesía (feria del libro de Santa Fe2000) * Disolución de límites (espectáculo, con interpretación de textos y presentación de programas artesanales). Desde 1999 gestaron un volante de poesía que distribuían mensualmente y en forma gratuita hasta 2016, editando 149 números del volante.

Desde 2010 comenzó a convocar a escritores y poetas para formar parte de una colección denominada CUADERNOS Y PALABRAS (33 Cuadernos editados)

Jurado en diversos certámenes internacionales, nacionales y locales.

Durante dos años coordino el taller literario EL ALHEP en la Asociación Italiana de Santo Tomé.

-Integra el grupo Los Siete Locos en Santo Tomé

 

-Correo: oscarcachoagu@yahoo.com.ar

 

 

 

 

 

-Algunas Publicaciones:

 

1977: EL ENCUENTRO en forma compartida.

1985: DESDE EL PARQUE, poemas.

1986: CADENCIAS, poemas –edición artesanal-

1989: PAISAJES DE LUZ, colección Mainumbi creada por H. Rossi. Mención Honorífica en la categoría Obras Editadas (1991 certamen “José Pedroni” convocado por la Provincia de Santa Fe).

1991: DISOLUCION DE LIMITES, ediciones “delanada” -dirige el Negro Aguirre Molina.

1994: SILENCIO A CINCO LUCES, junto a: H. Rossi, S. Schönhals, T. Guzzonato y V. Capellino.

1994: MANANTIALES, cuadernillo Nº 3, publicado por la revista El Arca del Sur.

1995: DECANTOLOGIA, obra compartida con autores de la ciudad.

1995: FIGURA DE MUJER, cuadernillo Nº 30, publicado por El Arca del Sur.

1996: CRONICA DE UNA HERENCIA; obtiene, ese año, la Primera Mención Honorífica en el certamen anual “Leoncio Gianello” convocado por la ASDE. Con uno de sus poemas, obtiene premio de publicación en el certamen nacional de la Municipalidad de V. Constitución.

1997: antologías MESA DE POETAS (ASDE) y LUZ INAGOTABLE (S.A.D.E.).

1999: RESONANCIAS DEL OFICIO, colección LuzazuL.

1999: POEMAS SIN TIEMPO Diez poetas de Santa Fe - Cuadernos de la Gaceta Literaria

2000: EL LLANO, poesías. Edición. artesanal junto a Ma. Belén Gil. Se publicaron 96 ejemplares.

2003: CUADERNO´93. Edición artesanal junto a Ma. Belén Gil y Ma. José Varela. Se publicaron 100 ejemplares.

2005: EN BANDADA, antología – uno de los coordinadores- compartida con 23 autores de varias provincias argentinas.

2008: ARENA DE NUEVE CANTOS, nueve poetas santafesinos que dicen lo suyo.

2010: DESDE LA NUEVA CASA, colección Cuadernos y Palabras de LuzAzuL

2012: TRÍPTICOS, colección Cuadernos y Palabras de LuzAzuL

2013: CUATRO POETAS AL SUR, antología, Edit. Tres+uno.

2015: POR HABER ESTADO armado y compaginación del Cuaderno N° 33, colección LuzAzuL

2015: CUATRO POETAS DE INVIERNO, antología Edit. Tres+uno

2016: CUATRO POETAS EN EL VIENTO OESTE, antología Edit. Tres+uno

2017: DIEZ POEMAS DESCALZOS Y OTROS POEMAS.

 

 

 

 

 

 

Inventren

https://inventren.blogspot.com.ar/

 

 

 

 

 

*

 

 

Siempre que menciono el tema me retrotrae a algunas experiencias vividas en mi infancia, hasta mi adolescencia, inclusive. Y me lleva a los cuadernos que tengo escritos con anotaciones varias y poemas que acompañan el día. Algunos de ellos están llenos de esas emociones que me fortalecen, que desmienten las torpezas cotidianas, las dudas de la rutina.

Habíamos caminado, antes, por las vías muertas del ferrocarril que pasaba por Capilla del Monte. El tren es algo muy difícil de explicar para aquellos que no tuvieron la oportunidad de vivirlo tan cerca. En la pampa sinfín era una fuerte presencia que anudaba y desanudaba los decires de todos los pueblos por donde pasaba. Sus vías, que aún están, nos acercaban las distancias. Me paraba, recuerdo, en medio de ellas y miraba absorto una y otra lejanía y las dejaba posar en mi imaginación de niño. Los guardas de los trenes siempre me contaban historias de lugares extraños que se aquerenciaban en mis no olvidos. Y no les digo lo que era subirse a una de esas viejas locomotoras, con su vientre al rojo vivo, de carbón ardiente:

 

- ya vas a manejar una de estas, me decía el maquinista, y dejaba que agarre una manija.

 

- Manejé el tren hoy, mamá. Y le contaba la historia.

 

*De OSCAR ÁNGEL AGÚ oscarcachoagu@yahoo.com.ar

 

 

 

 

-Continuidad literaria por el Ferrocarril Provincial.

-Próxima estación:

 

 

FUNKE.

 

 

LOS EUCALIPTOS.     FRANCISCO A. BERRA.

ESTACIÓN GOYENECHE.    GOBERNADOR UDAONDO. 

LOMA VERDE.    ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.

GOBERNADOR DE SAN JUAN RUPERTO GODOY.

GOBERNADOR OBLIGADO.

ESTACIÓN DOYHENARD.   ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA. 

D. SÁEZ.    J. R. MORENO.     EMPALME ETCHEVERRY.

ESTACIÓN ÁNGEL ETCHEVERRY.   LISANDRO OLMOS.

 INGENIERO VILLANUEVA.  ARANA. GOBERNADOR GARCIA.

 

LA PLATA.

 

 

 

 

 

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-Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.

Blog histórico & archivo: https://inventivasocial.blogspot.com/


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