Wednesday, May 18, 2016

EL BREVE SUSURRO QUE RUGE COMO EL MAR…


*Dibujo de Erika Kuhn.








Versiones sobre el río*



*De Angie Pagnotta. revistakundra@gmail.com



A mi Fogwill de Boedo, Tommy.


De pronto me despierto del coma. El olor a encierro me ha curado. Veo mis manos y noto que no tengo más que vendas que cubren cada centímetro de mi piel hasta dejarla inmóvil o eso pienso al intentar moverlas. Miro a la derecha y veo un botón sobre una mesita de roble repintada de blanco aceituna. Con las manos así no puedo hacerlo; no puedo extender mi brazo hacia la mesa. Desisto. Estoy solo. Grito y pido ayuda. Grito lo más fuerte que puedo a la espera de una esperanza absolutamente inútil: que una enfermera me asista o que alguien venga.
Imagino que estoy en un Hospital público de pésima atención pero después de unos segundos miro a mi alredor y noto que soy el único en la habitación y veo, además, un led a medio prender del que no escucho el sonido, ¿esto anda, o no? Sigo mirando la habitación y las paredes están plastificadas, como laqueadas, cubiertas con un empapelado que a mi gusto es horrible pero que, sin embargo, combina con las sábanas que tengo y el tapizado del sillón de corderoy que está a mi costado. La enfermera no llega. Sigo mirando mis vendajes, trato de recordar y no puedo. Miro mis manos firmes, tiesas, tullidas ¿qué me pasó? Nadie aparece. Miro las ventanas para ver si es de día o de noche pero no logro distinguirlo. No tengo a nadie cerca que me diga nada, pero tengo conectados unos tubos y unos cables que —presumo— son vitales. Nadie viene.
El techo es bastante alto y aunque no puedo ver bien porque siento la espalda cansada, la cama está bastante alta del piso. Delante mío veo un escritorio con un pequeño ramo de fresias. Pienso entonces que las fresias solo se venden en primavera pero no puede ser septiembre, era verano. Recuerdo algo vago, extraño, lento. Me veo embarcado. Me veo naufragando el Río de La Plata. Sigo solo. Naufrago. El río nunca estuvo tan picado. Es de noche y estoy en el río. Hace un poco de frío, bajo a las cuchetas a buscar un abrigo. Estoy perdido en mi cabeza. La enfermera no viene. Grito de nuevo pero, ¿me escucharán? En la televisión veo algo del Papa y de una visita a Cuba. Estoy naufragando, de nuevo. Vuelvo a la cubierta del barco, ¿o eso fue antes de bajar? Nadie viene. Naufrago. Veo el rostro mudo de Melisa.
La veo en el puerto, caminando por el muelle o más que verla, siento su pelo perderse en el viento y entonces veo el contorno de sus ojos. Veo sus ojos llevándose todo el río. La veo. Nadie viene. Ya no grito. Salgo del río pero el viaje termina, otra vez, termina; busco, doy la última exhalación con el último suspiro, pero no es posible: no hay terreno donde anclar; la pierdo, pierdo a Melisa para siempre.




*
-Angie Pagnotta. Nació en Godoy Cruz, Mendoza, en 1987. A los pocos meses se vino a Buenos Aires, por lo cual es 99% porteña. Es Periodista y escritora. En 2012 fundó Revista Kundra: literatura aleatoria y el portal de Arte y Cultura, Baires Digital. Colaboró y colabora en distintos medios digitales y gráficos como Revista El Gran Otro, Diario Femenino, Revista La Única, el portal de noticias Entrevistar-Te y el suplemento Cultura Registrada, de Diario Registrado. En 2013 obtuvo una mención en narrativa por su cuento Alejandra, otorgado por la Biblioteca Nacional. En 2015 escribió Nada que no quieras, su primera novela (aún inédita) y actualmente está escribiendo una nouvelle llamada Todos. Nunca. Nada, historia que continúa con uno de los personajes de Nada que no quieras. El 2016 promete la publicación del primer libro y mucha literatura en camino.










EL BREVE SUSURRO QUE RUGE COMO EL MAR…








DESPEDIDAS *


(...) Y oigo tu adiós tan solo y no sé si olvidar sirve aquí...
 (Luis Alberto Spinetta)


El episodio de las despedidas comienza cuando naces.
Es una sumatoria de capítulos en la corteza de la piedra.
El niño trae heredades de paisajes ocultos.
Acarrea misterios de grutas tormentosas y expiaciones.
Luminosas naranjas. Fulgores. Estanques. Ranas.
De repente, la sombra se instala y todo cambia.
El crepúsculo del cuervo se aposenta en la casa.
Todo cambia, el niño, las mujeres, la sangre.
Menos el temblor y el misterio.
Menos las fogatas presurosas de la abuela.

Y cada día un nuevo nacimiento. Una nueva muerte.
Luchas delirantes, cuerpo a cuerpo.
Vértices, entre desvaríos y embrujos.
Anagramas. Laberintos. No muerdas la manzana.
Y la cinta del horizonte de agua que se aleja.
Y en tus brazos, chalecos. Y en mis piernas, serpientes anudadas.
Es tarde y no hay fuego, ni leños. Ni una chispa de estrella.

Y la herida del tiempo embiste. Arremete.
Solo cambia la mano. El puñal y el llanto es el mismo. Y la pena.



*De Amelia Arellano. amelia.arellano01@hotmail.com
- Otoño /16 -











Siempre es otoño en estas calles*



Una vez conocí a una mujer;
una mujer sin nombre, endurecida
por la vida en las calles, por los golpes,
por el miedo y la rabia, los gritos, las ausencias...

Entre lágrima y lágrima,
escuchaba a Sarah Brightman y Emma Shapplin
y fumaba lentamente
al compás de la música
como si el tiempo no existiera
y la realidad fuese tan sólo
el contenido de un mal sueño recurrente.

Se prostituía para huir;
huía para no encontrarse,
para no ver reflejada en el espejo
la dureza de sus propios ojos
reprochándole tardes de amargura,
noches sin esperanza y sin consuelo.

Se prostituía para huir
y en medio de esa huida
a menudo se encontraba a sí misma
flotando a la deriva
en medio de una mar tenebrosa,
una mar enemiga y temible. Ilimitada.

Se prostituía para no prostituirse
en brazos de una sociedad corrupta
y decadente.

Escuchaba a Sarah Brightman y Emma Shapplin.
Con el pómulo morado sonreía;
decía que su cielo
era esa música. Lo otro
sólo eran pedacitos del infierno
salpicando un desierto sin oasis.

Una tarde se fue sin despedidas.

Hoy quisiera pensar que en esa huida
encontró por fin las puertas hacia el cielo;
que consiguió escapar a su destino
escapar a sus ojos maquillados
como una delación insoportable.

Nunca supe su nombre.
Tan sólo me fue dado abandonarme
a su tibia caricia, su incendio incomprensible,
su canto desangrándose en mi oído.

Una tarde se fue.
Sin despedidas.

Dejándome tan solo
el eco de su voz tarareando
canciones de Emma Shapplin
y Sarah Brightman; un éxtasis de música
habitando el ocaso interminable.



De Por si mañana no amanece.

*De Sergio Borao Llop. sbllop@gmail.com

- Publicó “El alba sin espejos”













*


Después del entre el encaje el encuentro choque total donde el borde de mi piel la punta de mis uñas se abren y estás
Estás conmigo acá y ahora
Adentro y afuera se rompen como bolsas de nylon finitas, estiradas, frágiles
Estás acá conmigo, ahora
Después de que lenguas de fuego arrasan mi cara y queman mi cabeza
no puedo verme, sólo a vos
acá, conmigo, ahora
en el recubrimiento completo de mi cuerpo siento tu latir, cómo vibrás, te movés, temblás en el flamear del fuego que te enciende cada parte
Afuera y adentro hacen agua, agua que primero cae en gotas, rocío, llovizna, temporal con oleaje que nos da sed de sed
Te estoy haciendo el amor y no me alcanza
Ahora, conmigo, acá
Te estoy haciendo de nuevo con mi lengua
y no me alcanza
Desespera esta conexión ultraveloz, sanguínea y sintonizada
Te dejo mi aliento completo para que armes nuevas palabras y me alimentes con ellas
Ahora dame
mi desayuno de letritas
dame ese café tan perfumado de trópico
dame las frutas dulces que se chorrean por la comisura
pero no es la hora
nunca es la hora de tendernos al sol
nunca es la hora de mostrarnos y brillar
salimos a la separación brutal que me rompe el costado, me desgarra la médula
Me escribís?
Asiento leve con la cabeza
Te escribo siempre
Después
Oraciones como rezos
Casi no digo tu nombre porque me ilumino
No quiero que se note y es desastre
Después de tantas explosiones significantes, de tener tus ojos en los míos-espejos enfrentados
Después de reventar de placer en cámara rápida
Después
Qué queda, qué va a quedar
en esta madera crujiente que no para de arder
Qué va a quedar
Me repito, rebobino esta imagen-sensación
Mientras conversamos desnudos, sin perdernos un parpadeo, una expresión, tu mano suave se desliza en mi espalda, algodón, nube, un copo afelpado que rueda en perpetua, lenta, caricia
Después me queda eso
el gesto intuitivo, indecible
ese gesto inevitable del amor.



*De Karina Macció. karina@siempredeviaje.com.ar
(km. 2016)



-Karina Macció (Buenos Aires, 1974) es escritora, editora, docente apasionada por la traducción. Dirige Siempre de Viaje, talleres de lectura y escritura, y Viajera Editorial, dedicada a la literatura contemporánea, especialmente a la poesía. Es profesora de Semiología en el Carlos Pellegrini y egresada del colegio Nacional Buenos Aires. Le gusta organizar encuentros donde la poesía brille y sea una experiencia inolvidable.

Ha publicado Ocre, Amarillo vol1 (Textos Intrusos); Mis Peores Poemas de Amor/My love worst poems (traducido por Annie McDermott, Viajera), Diario de la Transformación (Viajera), La Pérdida o La Pérdida (Viajera), impresos en rojo (Gog y Magog), Ferina (La Bohemia), Lestrygonia (Aurelia Rivera), Pupilas Estrelladas (Siesta).











LA GRAVEDAD DEL VACÍO*



El escenario trazado por los efectos ópticos
contraponiéndose al sol
delatan en el aire, la órbita del pájaro;
iluminan el recorrido
que las alas viejas
eluden al desprenderse del tiempo.
Impermeable, dentro del espacio,
el pájaro es el clímax
de la elipsis, velocidad
en un círculo contra la gravedad,
desafío irregular contrario
al destello vacío.


*De Daniel Montoly. danielmontoly@yahoo.es









*


El amor descansa
en las cosas simples
su previsible
tormento elemental.

¿Era el amor
esa angustia que rasgaba el alma,
esa daga clavada en el pecho,
ese puñal?

¿Era el amor
la larga eterna noche
de los ojos insomnes
en la oscuridad?

¿Era el amor
esa pequeña muerte,
el breve susurro que ruge
como el mar?

Hoy todo el amor
fue tu mano
atravesando el aire
para quitar el mechón intruso
caído sobre mi frente
mientras amasaba el pan.

*De Mariana Finochietto. mares.finochietto@gmail.com










Querido Bertolt (respuesta de un hombre futuro)*



Cierto que escapamos de un tiempo sombrío, pero siguiendo las implacables leyes de la física, saltamos de la sartén para caer en el fuego. No obstante, también el fuego ha cambiado, queridos antepasados, como todo lo demás. Ya no es una llamarada que destruye lo que toca en cuestión de segundos. Ahora es un fuego frío que va socavando la esencia misma de las cosas sin cambiar apenas su apariencia, pero descomponiendo el interior hasta convertirlo todo en un cascarón hueco.

La injusticia sigue existiendo, pero ha aprendido a vestirse de etiqueta. Se escuda tras la ampulosidad de términos vagos, que la salvaguardan de la humillación pública que en el pasado pudiera provocarle su propia desnudez.

Sigue existiendo la guerra, el más vergonzoso de todos los inventos del hombre, pero también la guerra ha aprendido a mutar, a transformarse, a vestirse con pieles de cordero. También han cambiado las armas: Las ametralladoras, las bombas, el napalm, se nos antojan hoy armas inocentes. Esta era nos ha traído el arma más temible: la publicidad. Así, el control de los medios de difusión se ha convertido en algo estratégico. No es más poderoso quien más mata, sino quien mejor sabe vender la filosofía según la cual esas muertes eran necesarias.

Hoy los rostros de los justos están desfigurados, roncas sus voces, pues ya no es posible ser amables en un mundo en el que la amabilidad se ha convertido en el vehículo de la hipocresía, en un tiempo en que se enarbola la palabra verdad para justificar todas las mentiras, en una era en que todas las palabras finalmente han sido prostituidas por el uso aberrante que los humanos hemos hecho de ellas. Admiro y envidio tu optimismo, amigo Bertolt, pero el tiempo en que el hombre sea amigo del hombre es posiblemente la mayor utopía que puede concebir la mente humana. Tal vez nos quede, paradójicamente, una esperanza que proviene del horror: La deshumanización, el control de todo lo que nos rodea, que ahora ejercen los grandes holdings y que muy pronto estará en manos de las máquinas, puede ser el estallido que nos haga despertar, la piedra sobre la que se edifique una nueva humanidad, en la que aprendamos a vivir de otro modo, a desterrar todas esas palabras y a prescindir de todas esas vanidades que nos han llevado a este punto en el que hoy nos encontramos.

¿Podremos pedir nosotros indulgencia cuando llegue la hora, si es que acaso el futuro es posible, si es que el hombre puede al fin salvarse de sí mismo?



De prosas breves.

*De Sergio Borao Llop. sbllop@gmail.com

- Publicó “El alba sin espejos”










*

La literatura es o debiera ser eso: una magia que incomoda, desinstala, porque hace pensar. Y aquí oigo a Camus que susurra: comenzar a pensar es comenzar a ser minado.La literatura es un desvío, separa de aquello, que otros trazaron como camino recto.


*De Liliana Díaz Mindurry. lidimienator@gmail.com







***



CERTAMEN LITERARIO PARA ADOLESCENTES
EL PUENTE 2016



BASES

1- Podrán participar todos los adolescentes radicados en la provincia de Santa Fe que, a la fecha de cierre del certamen (8 de julio) tengan entre 13 y 18 años

2- Se podrá participar en dos géneros literarios:
-Cuento (extensión máxima: tres páginas tamaño A4)
-Poesía (extensión máxima: cincuenta versos)
Los participantes podrán, si así lo desean, concursar en ambos géneros.

3- El tema de las obras enviadas será de libre elección de sus autores. Los trabajos deberán estar redactados en idioma castellano.

4- El envío de las obras deberá realizarse de la siguiente forma:
Se deberá enviar un mail con asunto "Certamen Literario El Puente 2016" a la dirección asociacionculturalelpuente@gmail.com
con dos archivos adjuntos redactados en Word. El primero de ellos contendrá la obra, que deberá estar configurada en páginas tamaño A4, con interlineado doble, letra Times New Roman tamaño 12, y firmada con seudónimo. El nombre de este archivo adjunto deberá coincidir con el título de la obra presentada. El segundo archivo adjunto deberá tener por nombre el seudónimo elegido, e incluirá los siguientes datos: nombre y apellido del participante, domicilio, teléfono, fecha de nacimiento, dirección de correo electrónico y establecimiento educativo al que concurre.
En caso de que se participe con más de un trabajo, deberá utilizarse el mismo seudónimo en todos ellos, pero deberá adjuntarse un archivo distinto por cada uno de los textos presentados.

5- La recepción de trabajos vencerá el 8 de julio de 2016.

6- El cuento y la poesía que obtengan Primer premio serán publicados: a) en forma de folletos, en una cantidad de ejemplares a determinar, y b) en la revista virtual “Inventiva Social”, que se distribuye mediante correo electrónico y llega a lectores de distintos países de habla hispana.
Se otorgarán, asimismo, todas las menciones que los respectivos jurados consideren convenientes.

7- El jurado para cada género estará integrado por tres escritores santafesinos designados por la Asociación Cultural El Puente. El fallo de los mismos será dado a conocer el 31 de agosto de 2016, y será inapelable. Los jurados se reservan la facultad de declarar desiertos los premios, si así lo consideran oportuno.

8- La sola participación en el certamen implica la aceptación de las presentes Bases.


***


InvenTREN
http://inventren.blogspot.com/



El tren*



Ya sé que te fuiste, viejo, pero no pasa nada.
Tengo una pena enorme en el corazón, también es cierto.
Solías mirar al cielo con vehemencia, como buscando descifrar la incógnita del Universo, como si escudriñándolo te hallaras a vos mismo.
Decías que lo que está en una estrella está en otra, que somos parte de esa energía inabarcable y luego nos llevabas, los cuatro queríamos ir de tu mano (solo tenías dos), a correr por la vía y a jugar al bosque de eucalipto que rodea la estación.
A veces veíamos el tren, a lo lejos, entonces nos parábamos a un costado a verlo llegar y a agitar las manos infantiles, mientras saludábamos a los pasajeros.
El Universo y el tren, el olor de los eucaliptos, los pequeños fuegos que nos encendías, en algún reparito de las alcantarillas, para que nos entibiáramos los dedos. Algo simple, digo, ¿qué pensarías? tan creativo, tan sano, tan lleno de amor por tus hijos.
La vieja, en cambio, era irreductible,- El que no va a misa no va al cine, después de almorzar, o no va con papá a las vías. Así era la cosa, el domingo siempre fue el día más laborioso de la semana y el más lindo.
Ella también partió… la vida. Ahora veo todo de otro modo, no es lo mismo, pero… no pasa nada.


*De Ana María Broglio. anamariabroglio@gmail.com
Villa Gesell



***
Próxima estación para escribir por Ferrocarril Provincial:

ÁLVAREZ DE TOLEDO

POLVAREDAS.  JUAN ATUCHA.   JUAN TRONCONI.    CARLOS BEGUERIE.
FUNKE.   LOS EUCALIPTOS.     FRANCISCO A. BERRA.
ESTACIÓN GOYENECHE.    GOBERNADOR UDAONDO.   LOMA VERDE.
 ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.   GOBERNADOR DE SAN JUAN RUPERTO GODOY.
GOBERNADOR OBLIGADO.   ESTACIÓN DOYHENARD.   ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA.
 D. SÁEZ.    J. R. MORENO.     EMPALME ETCHEVERRY.
ESTACIÓN ÁNGEL ETCHEVERRY.  LISANDRO OLMOS.  INGENIERO VILLANUEVA.
ARANA. GOBERNADOR GARCIA.  LA PLATA.


***
Próxima estación para escribir por Ferrocarril Midland:

ENRIQUE FYNN.

PLOMER.   KM. 55.   ELÍAS ROMERO.  KM. 38.
MARINOS DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO.
LIBERTAD.  MERLO GÓMEZ.   RAFAEL CASTILLO.
ISIDRO CASANOVA.  JUSTO VILLEGAS.  JOSÉ INGENIEROS.
MARÍA SÁNCHEZ DE MENDEVILLE.  ALDO BONZI.
KM 12.  LA SALADA.  INGENIERO BUDGE.
 VILLA FIORITO. VILLA CARAZA.  VILLA DIAMANTE.
 PUENTE ALSINA.  INTERCAMBIO MIDLAND.


InventivaSocial
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos escribir a: inventivasocial@yahoo.com.ar

1 comment:

CRISTO_ANSELMO said...

muy buena edición