Thursday, August 06, 2015

MIENTRAS SEMBRAMOS NUESTRA POSESIÓN SOBRE EL MUNDO...

*Obra de Cecilia Aguado.
Villa Gesell. Argentina






Informe de situación*



Soy el capitán de la expedición Kepler- 16B. Paso a describir el informe de situación, a la fecha:
Como ya lo hemos manifestado en anteriores envíos, el paisaje es sorprendente, las sensaciones, vertiginosas y prácticamente hemos perdido, el uso terrestre del tiempo. También, conseguimos adaptarnos a ver amanecer dos veces, en el plazo acostumbrado para una y a la duplicada puesta de sol. Acorde a las nuevas circunstancias, ya está el proyecto de un calendario apropiado y el cálculo de la duración de los días. Se ha hecho realidad La vieja fantasía de algunas películas de ciencia ficción. Acomodarnos al nuevo hábitat, fue larga y complicada tarea. En un planeta que gira alrededor de dos estrellas, en un territorio inhóspito, la misión no es fácil. La tierra se halla a doscientos años luz de viaje. A pesar de los dos soles, hace frío. Lejos está el cálido astro que entibia vuestras mañanas hogareñas y el verde que resplandece en la campiña. Lejos, aquellas épocas en que no existían, entre los pioneros de esta urbanización, diferencias de criterio.
Para no desarraigarnos por completo de la condición humana y de los hábitos terrestres, aunque ya no las escuchamos con la ansiedad de los primeros tiempos, esperamos las noticias del mundo que llegan, con retraso pero llegan. En el desarrollo de la misión empezamos a ver los primeros frutos. La vida, hasta ahora, comenzaba a ser menos dura y la nostalgia, a ocupar el lugar previsto, en los entrenamientos previos a la partida. No nos desmoralizaba la certeza de no regresar jamás a nuestro planeta.
Vivíamos tranquilos, nos aseguraron que en cien galaxias examinadas, las sondas no habían encontrado rastro alguno, excepto nosotros, de existencia de seres vivos.
Aún en la distancia y en los cambios, habíamos acordado mantener ciertas rutinas de convivencia, especialmente la de conservar la serenidad ante los obstáculos, por difíciles que se presentaran. A pesar de ello, no alcanza el éxito, tampoco el esfuerzo por armonizar, las medidas a tomar en el futuro cercano. La falta de asidero adonde descargar la angustia, amenaza dividirnos.
No sabemos exactamente a que estamos expuestos ni cuánto, tampoco en qué momento, podremos volver a enviar mensajes a la tierra.
Cuando sucedan los hechos que aparentemente se avecinan, ustedes, los científicos que pensaron esta propuesta y el mundo entero, querrán saber de nuestras desavenencias y habrán de preguntar:
-Y ustedes, ¿por qué se separaron? ¿Cómo es que no consiguieron mantenerse unidos en la adversidad? Buena pregunta luego del estricto aleccionamiento en ese sentido.
No hay tiempo de entrar en explicaciones pormenorizadas y mucho menos de pedir ayuda. Por el momento nada ha sucedido pero estamos rodeados por cientos de ellas. Son naves desconocidas que se aproximan y luego se pierden, en la contumaz infinitud del espacio.



*De Ana María Broglio. anamariabroglio@gmail.com
Villa Gesell








MIENTRAS SEMBRAMOS NUESTRA POSESIÓN SOBRE EL MUNDO...







Dualidad*


Se mece
sola
desde antes de nacer.

La ayudo a existir.

En la vértebra de la noche
cuelgo
sus pájaros
de corto vuelo.
que necesita incendiarse
en poema
pero llueven cristales fríos.
de sus quiebres
de cuarzo y de silicio.
Conozco
el cisma de su voz
cuando calla y
se mece
sola.

A pesar de sus deseos
y mi esfuerzo,
no termina
de nacer.

Y me muero con ella.
Así
envueltas en la tela
de la media voz.


*De Miryam Colombotto de Seia. miryamseia@cablenet.com.ar








La profecía*


*De Alejandro Badillo. badillo.alejandro@gmail.com



La caravana avanza lentamente entre las dunas. El sol comienza a hundirse en el horizonte. Se detienen ante la orden del patriarca. El viejo escarba en la arena. “La señal que anunciaron los profetas”, murmura mientras observa decenas de rascacielos semienterrados en el desierto y aprieta contra el pecho un anuncio herrumbrado de MacDonald’s.



*Texto incluido en “El caso Max Power y otros cuentos”,  de Alejandro Badillo, publicado por Aurora Boreal.










*



Oculto
detrás
del nombre de las cosas
late un sentido
oblicuo.

Es lo que permanece
inhóspito
mientras
sembramos
nuestra posesión
sobre el mundo.

Aquello
que jamás
nos será revelado:
lo que oculta la piedra,
el oficio
sereno
del viento,
el perfume
confuso de la niebla.



*De MARIANA FINOCHIETTO. mares.finochietto@gmail.com










ZAPATA VIVE*


Días turbulentos para este mundo,
para México, para nuestra América.

Dedicado a Herilberto Reyes García de 12 años,
asesinado por el Ejército Mexicano
durante la agresión que sufrieron los comuneros del poblado de
Santa María Ostula, Michoacán, el pasado 19 de julio, 2015.




A la mañana del polvo,
al germinar de tus brazos,
al cambio de estrellas,
la sal adorna la lengua
bañada en saliva.

¿Dónde es posible
dejar que habiten nuevos ojos,
espejos de azúcar?

A la mañana del bosque,
al sur del monte,
sur del comienzo de las historias;
a tus aguas echo un hilo
con los colores
del caldo de pollo.

Después de lo dicho hoy,
se han incrustado cristales de alumbre:
cuatrocientas voces
en una masa para tortillas,
estrellas pegajosas
que escapan en cantos del cenzontle,
palabras de tus encantos
que construyen dioses
sobre las hamacas de los demonios
que aún duermen.

¿En dónde será posible
dejar reposar los ojos,
los muchos tonos
del verde de terciopelo?

Otra mañana más
sale de tu boca,
deforme
como cuartel militar.

Nunca entendimos a cabalidad
cómo una tarde cualquiera
puede convertirse en un campo de batalla.

El viento ulula,
las nubes responden:
Querido tiempo
¿a dónde llevas con tanto maltrato
las vidas humanas?
¿En qué momento dejaste de avanzar
apacible,
en un canto vertical?

Ya te lo he dicho
cuando joven,
cuando mujer,
cuando el cuerpo se hace viejo:
combate,
resiste,
que nunca se quiebre
tu sed de beber estrellas.
Aunque tomes las armas
instrumentos del alma,
combate,
resiste,
la vida es el único espacio
para la existencia de nuestros sueños:
démosle forma de un canto
que agriete las paredes de una economía
que avanza con los ejércitos.

La muerte siempre nos alcanzó
cuando creímos llevar ventaja,
la única diferencia radica
en el tipo
y la marca del calzado
con el que cubrimos nuestros pies.


*de hugo ivan cruz-rosas. quetzal.hi@gmail.com




Notas: Los días 11 a 16 de julio el presidente de México visitó Francia con alrededor de 150 militares. Durante dicha visita fueron comprados 50 helicópteros de guerra. Mientras tanto, en lo que va de la presente administración de Peña Nieto han sido asesinados 10 periodistas, incluyendo ahora a Rubén Espinoza asesinado el pasado viernes 31 de julio, quien era fotoreportero que colaboraba en varios periódicos críticos a las políticas del gobierno de Veracruz (http://regeneracionradio.org/index.php/represion/asesinatos/item/4604-asesinan-en-df-a-fotoperiodista-desplazado-por-violencia-en-veracruz). Junto a él, también murieron la activista Nadia Dominique, Yesenia Quiróz y dos mujeres más (http://regeneracionradio.org/index.php/represion/asesinatos/item/4606-quienes-eran-las-cuatro-mujeres-asesinadas-junto-a-ruben-espinosa). Para ellas y él, un abrazo con lágrimas para estos nuevos patriotas mexicanos.

Los diferentes pueblos que conforman a México se encuentran armándose y formando grupos de autodefensas para hacer frente a criminales que les extorsionan y les matan, hacer frente contra mineras, desarrollos urbanos, proyectos carreteros, etc., donde en todos ellos existe un despojo de su tierra o desvió y contaminación de agua y recursos naturales (http://subversiones.org/archivos/117493).

“La dignidad humana vive aún, y está en sus habitantes más humildes” (EZLN).











Claroscuro*


*De Sergio Borao Llop. sbllop@gmail.com



Vueltas y vueltas por el mundo damos
buscándole un sentido a nuestros nombres
sin percibir que nadie reconoce
su rostro en los espejos cotidianos.

Consultamos los mapas del pasado,
inventariamos fechas y recuerdos,
caemos en nostalgias y desvelos
mientras siguen su baile nuestros pasos.

- "¿Qué sentido tendría el encontrarme?"
No el encuentro: La búsqueda, el camino
que tus pies recomponen cada tarde

es lo que da sentido a nuestros días.
Sin ella, nuestra vida es un exilio,
un claroscuro de monotonía.


De Despertar en el Zaguán









VIDA DE RELACIÓN*


*De Juana Bignozzi.
(1937-2015)


En las mismas habitaciones con el mismo reloj
revivimos historias de los que se han equivocado
nosotros los que nunca haríamos eso, los que entendemos
seres solitarios con amores ocultos
si ellos pudieran entender los pobrecitos que aconsejan viajes
yo como persona que amo las hermosas formas de la muerte
y que ahora sólo espera no morirse hasta entender
si mis hermosos amigos casi todos preocupados por la vida
pudieran quitarse la capa
yo les hablaría de la alegría les contaría historias sencillas
cuentos para alguien que quisiera vivir.
Si ellos dejaran de pasearse por el mundo
yo les hablaría de alguna de las vidas que aún escucho
si yo estuviera totalmente loca o totalmente muerta
si alguna vez me dejaran sola sin ningún nombre
quiero decir sin preguntarme quién soy
yo les diría ciertas mujeres con amores tristes
conocen como nadie el sol de la tarde
las tazas de café compartidas
las sabias charlas sobre el tiempo
con mis hermosos amigos casi del alma
hablo del cambio de estación
de los viajes tan necesarios para la gente con inquietudes
yo les diría para los demás aún hay formas de convivencia
para nosotros, sólo ciertos cariños por las locuras
ciertas charlas que nos cuestan agonizar durante años
calles caminadas recaminadas
nosotros en realidad
gente con oficios que no sirven para triunfar
gente que se envenena dulcemente casi con amor.






INVENTREN
http://inventren.blogspot.com/



(De la Estación San Sebastián – Ferrocarril Midland)


Estación San Sebastián*


(Sobre la memoria, que reivindica los momentos en la distancia,
y sobre la posibilidad recurrente de una inversión en el tiempo)



Del pueblo solo queda un caserío exiguo, calles de fresco lodazal que acceden hasta la estación. He dejado el auto en una calle lateral, de esas que miran hacia un infinito sin árboles donde solo residen el horizonte y las nubes. Me reciben los perros, los guardianes incondicionales, como en todo lugar donde los edificios son bajos y se unen con los componentes básicos de la tierra. El único elemento del otro lado del endeble alambrado es la estación misma, San Sebastián. Yo tenía la curiosidad y toda la intención de acercarme al viejo andén y tomar algunas fotos. La fachada de chapa se conserva muy bien y me sorprende que esté habitada, una familia del lugar se ha afincado aquí a cambio de conservar lo edilicio y mantener a raya la naturaleza. Algunas gallinas, un par de cabras y tres perros componen la fauna doméstica. Un poco más alejado un pequeño edificio sanitario y leña, mucha leña y en una pared colgada una sierra de mano y unas sogas viejas, que dan cuenta de la obtención del combustible primario.
Parado en ese andén, hoy, quince de septiembre de 2014 al mediodía, observo, hacia Carhué la nada misma, no hay ni vías, solo pasto seco y el tendido de los viejos postes de un telégrafo prehistórico. La vía principal no existe, es la orientación típica de estas estaciones y mi brújula interna la que me indica la dirección de los perdidos puntos cardinales. Hacia Puente Alsina, unos galpones grandes de chapa gris, bien conservados, depósitos de vialidad quizás, y otros dos más chicos, un poco más alejadas también un par de viviendas de los empleados del Midland, estas si, aunque de piedra, ya hace mucho tiempo abandonadas, el moho verdinegro toma por asalto las viejas paredes. Al fondo antes de desaparecer de la vista, el tanque de agua, como un vagón alzado en el aire por una mano invisible hacia el cielo gris y más alejado aún la silueta de un pájaro delgado y extraño, el caño hidrante que hoy solo convoca al camión de la municipalidad.
Miro hacia la estación, que ya ni el nombre conserva, le han quitado las tablas o paneles donde estaba la denominación y observo que no hay nada que se parezca a una boletería, quizás estaba en alguna estancia o división interna. La estación cerró en septiembre de 1977, un día once de ese hermoso mes recorrió el tren de pasajeros estas poblaciones por última vez. Un día de septiembre cincuenta estaciones como esta, cuyos nombre de poco van muriendo, pasaron administrativamente al olvido, y Carhué, la orgullosa Carhué, punta de riel de un pasado turístico y esplendoroso, quedó a la deriva, un barco despojado, una ciudad que hacia el sur solo mostraría paramos desolados, cubiertos por la sal del desbordado Lago Epecuén. Nunca más oiría el trepidar de la maquinaria pesada de un tren, nunca más el vibrar de los durmientes de quebracho y el baile minúsculo de sus temblorosos clavos de hierro.
Pido permiso al actual habitante, padre de familia y este me permite el paso al interior de la estación, cruzo un umbral hollado por miles de pies antes que los míos. Observo la carencia de algún reloj como es común o lo dicta la memoria de otras estaciones entrevistas. Si hay, en un rincón de polvo y hojas secas, una balanza para pesaje de encomiendas, no de plataforma, sino de esas otras con pesos deslizables, ni tan vieja ni tan nueva. Un banco contra la pared solitaria y enfrente una ventanilla de boletería con enrejado marrón, semejante a un pequeño confesionario surgido entre las sombras. Olor a madera, a capas de pintura gris, a sellos postales, a monedas antiguas de bronce. Sobre el antepecho de la ventanilla, me aguarda un pequeño boleto amarillento con número de serie 18362, lo tomo entre mis dedos, dice en letras pequeñísimas: Servicio coche Motor - Ferrocarril Midland y en destacadas pone San Sebastián a Puente Alsina, clase única y el suculento precio de $ 0.40 de moneda nacional. Sonrío solo para mí y el corazón se me encabrita de pura nostalgia.
Aseguro la correa de mi cámara, la Kodak Instamatic es una fiel compañera de caminos y de rieles. Me doy vuelta para hacerle una pregunta al dueño de casa y descubro que he estado solo, ignoro cuanto tiempo ha pasado. El aire que ha ingresado por la puerta ha barrido el polvo y las hojas y el banco luce como si le hubieran aplicado una nueva capa de pintura marrón. Levanto la vista y localizo casi en las sombras un reloj que se me había pasado por alto, y también escucho su metálico corazón en movimiento. Salgo nuevamente o recuerdo haber salido una vez más, a la plataforma. Gente del pueblo se ha reunido en el andén, han llegado hasta el alambrado delimitador en Falcon Futura, en renoletas, en Rambler, en Renault 12, en cupés Chevys o Peugeot 504. Tomo algunas fotos de todos ellos y cambio el rollo, en el aire se siente algo así como una expectativa, un aire de ceremonia o despedida. Se acerca ahora, viniendo desde Puente Alsina una formación de coche motor bastante antigua, un gusano amarillo, rojo y azul que trepida ya cercano, lleva en su frente el número 2779, es un coche Ganz, le saco fotos, es un momento único. Me doy cuenta que todavía tengo el boleto entre mis dedos, pero algo ha cambiado, las letras grandes dicen: Puente Alsina a San Sebastián.
Abordamos el tren, a pesar de sus años de servicio las comodidades son más que buenas. Me arrellano en un asiento doble cubierto de cuerina marrón, he visto los del otro vagón, tal vez no pertenecientes a este coche motor, sino un arreglo de último momento y estos bancos eran de madera, como los de las plazas, también marrones. Partimos, y toda la cacofonía metálica del tren se armoniza y adopta una cadencia maravillosa y adormecedora al igual que las conversaciones de los pasajeros, todo se convierte en un murmullo continuo y conocido. Entreveo pasar las estaciones, mal recuerdo ahora algunos nombres: La Rica, Araujo, Dudignac, Corbett, Henderson, Casey, Saturno, son algunas, las demás las devorará el tiempo que es el depredador de la memoria. A las seis y cuarto de la tarde arribamos a Carhué partido de Adolfo Alsina.
Recuerdo Carhué como entre sombras de esa tarde a la salida de la estación. Un movimiento inusual me sorprende en la ciudad turística, innumerables coches circulan por calles prolijas y atiborradas de negocios, cuyos carteles multicolores comienzan a encenderse. Muchos de ellos son hoteles, hospedajes y pensiones: Hotel Azul, Hotel Americano, Hotel Las Familias, Hotel Horizonte, Hotel Plaza, el Hispano Argentino, también casas de regalos y fábricas de alfajores. Casa Bruni y sus electrodomésticos exhibiendo la nueva cocina marca Volcán. Me llama la atención un bellísimo coche estacionado como al descuido, un Pontiac Chieftain color arena que una delicia flamante para gente de buen respaldo económico y por las calles muchos otros: Pontiac Bonneville, Ford 1950, el año del Libertador, inverosímiles colectivos de chasis Chevrolet cubiertos de propaganda local, extraños Kaiser Manhattan, Chevrolet Bell Air, y hasta un exclusivo y aerodinámico sedan Studebaker.
La ciudad es pujante y cosmopolita, está en su apogeo, todo el mundo y sobre todo la sociedad de Buenos Aires se da cita aquí para disfrutar de los baños termales y su acción terapéutica, reconocida en todo el mundo. En la sede de la Sociedad Italiana proyectan “El Seductor”, un estreno, con Luis Sandrini, Elina Colomer y la cubana Blanquita Amaro, que justamente trata de un jefe de una estación pueblerina que se enamora de una bella mujer que viaja en un tren, todo el argumento se presta a equívocos y alegres miradas, los espectadores festejan el lenguaje de gestos del personaje. Más por gastar un par de horas que por las risas, acudo a la función y después ceno unas pastas en la Sociedad. Luego, cansado, con los ojos llenos de imágenes busco un hospedaje modesto y me duermo en un sueño de viajes y pasajeros que se convierten en estatuas de sal.
A las siete y media de la mañana ya estoy en la estación, el tren ha sido invertido de sentido en la mesa giratoria y ahora reanudaremos el viaje. Una multitud de personas despide el tren agitando las manos y algunos pañuelos al abandonar la plataforma de Carhué a las ocho y cinco minutos exactos. Recorremos las estaciones a la inversa, San Fermín, Coronel Freyre, Coraceros, Hortensia, Morea, Ortiz de Rosas, Baudrix, Indacochea, por nombrar las omitidas en el viaje de ida. En cada una un puñado de pobladores nos despide, ellos saben que ya es la última vez que verán el tren de pasajeros, hasta los perros nos acompañan en el lento paso por los gastados andenes. Al pasar por San Sebastián observo el boleto en mis manos y ahora me muestra la información correcta, el destino cierto: leo a la luz del mediodía: San Sebastián a Puente Alsina. Acomodo mi traje de franela gris, el cuello de mi camisa y la delgada corbata negra, me subo el pantalón bien alto y me relajo para el viaje hacia Buenos Aires.
El viaje se hace torpe, traqueteante, las horas, los pensamientos y las estaciones se suceden lentamente, como un libro que se recorre despacio, hoja por hoja, con la yema de los dedos. Converso un momento con el guarda uniformado mientras me pica el boleto y me comenta que la formación es un coche motor Birmingham Gardner y que todos los asientos ahora son de madera, es más, casi toda la estructura de este vagón en que viajamos, por ejemplo, es categóricamente, de madera. Consulto mi Guía Peuser 1948 de Horarios del Ferrocarril Midland y voy apuntando mentalmente las estaciones que quedan atrás: Ingeniero Williams, Plomer, Km 38, Rafael Castillo, José Ingenieros, La Salada, La Noria, Villa Caraza ya ingresando al partido de Lanús. El tiempo está a nuestro favor, hemos hecho el recorrido con ventaja, los pasajeros descubren una algarabía contenida que comienza a explotar con el final del viaje. Son las tres y cuarto de la tarde y la formación llega a Puente Alsina.
Desciendo en la plataforma y me asombra la complejidad de estación mayor, acostumbrado a las humildes paradas de provincia. En vías secundarias veo la locomotora más extraña que rodara por rieles argentinos, una inmensa Sentinel Cammell de calderas revestidas de acero, un tren blindado, una bestia que devora ingentes cantidades de carbón y más agua aún. Recorro las dependencias y doy con la puerta que da al frente, desde allí veo las obras ya casi terminadas sobre el Riachuelo, del puente Uriburu con su estilo neoclásico, la estación tomaría el nombre de los sucesivos puentes que como este, fueron construidos desde la Avenida Saénz para salvar el brazo de agua hacia el sur, hacia donde entreveo los caserones del barrio Pompeya. En la rotonda cercana, tres líneas de tranvías se disputan el gentío hacia Constitución, Plaza Once o La Paternal, las líneas 9, 8 y 55 respectivamente. Para los que no gustan de lo motorizado, diversos carruajes te acercan hasta los barrios aledaños. Saco algunas fotos de la fabulosa arquitectura del puente y guardo mi pequeña cámara Agfa Billy Clack. Extraigo el reloj con su leontina de delicados eslabones del bolsillo de mi chaleco gris, de paso me acomodo el traje cruzado a rayas también de gris y mi sombrero de fieltro de ala ancha en la vidriera de un café. Un canillita pasa a las voces que se han iniciado los conflictos en el Chaco, la situación entre Bolivia y Paraguay no tiene otra solución que el uso de las armas, la guerra es inminente. Lo mismo sucede entre los hermanos peruanos y Colombia. El continente tiene varios frentes de batalla y el hombre solo siente el deseo de forjar países modernos.
Pernocto en un hospedaje de Valentín Alsina y escuchando en la radio los conflictos del norte me duermo. Temprano me levanta el traqueteo de los tranvías y salgo hacia la cortada Membrillar, son las siete de la mañana. Debo partir, el tren que me espera en la estación es un pequeño monstruo negro, una Kerr Stuart de cabina abierta. Solo dos vagones componen el convoy más un pequeño furgón de cola o Brake Van inglés, suficiente material rodante para el viaje hasta San Sebastián. Entre bufidos y chorros de vapor de agua como un animal de pesadilla parte el tren, nos restan unas siete horas de viaje. En Fiorito y en la Noria abordan operarios e ingenieros de la empresa constructora Hume Hnos, nos apretujamos un poco entre herramientas y vaivenes, mal agarrados a los fierros y los bancos de madera, aunque el tren se deslice tranquilo y rápido sobre los rieles nuevos. Vemos el campo ya amanecido y en sus labores, el sol nos persigue y en algunas estaciones los niños que marchan hacia las escuelas nos saludan con los ojos grandes y las sonrisas de la inocencia.
A las diez de la mañana llegamos a San Sebastián. La estación nueva, toda de chapones relucientes, hay quien dice que en algún futuro será de material, no es vano soñar con el futuro de los Ferrocarriles Argentinos, debería ser más que una utopía. Descienden los operarios de la constructora y todo se llena de voces y metálica melopea de clavijas y herramientas. Hoy es 15 de junio de 1909, en dirección a Carhué no hay vías todavía, cientos de durmientes nuevos de quebracho aguardan que las manos enguantadas los acarreen a sus sepulturas definitivas, quizás por un siglo o más, la carcoma y la fatiga dictaran sus años de tierra y sueño. A un costado una pirámide de rieles, buen acero británico calentándose al sol. San Sebastián esta febril e inquieta, inmensa de movimientos y vitalidad. Acomodo los operarios para una placa fotográfica y los inmortalizo para la posteridad. Aquí crecerá un pueblo, al amparo de estas venas de sangre de este tiempo de industria y avances industriales. Me siento en el banco de la plataforma y sueño, me adormezco, mi sombrero cubre mis ojos y escucho el grito eterno del tren.



*De Jorge Lacuadrajorgelacuadra@hotmail.com
– 26/07/14.-



Próxima estación para escribir por Ferrocarril Midland:

GONZÁLEZ RISOS. 

PARADA KM 79.  ENRIQUE FYNN.  PLOMER.  
KM. 55.   ELÍAS ROMERO.  KM. 38.
MARINOS DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO.
LIBERTAD.  MERLO GÓMEZ.   RAFAEL CASTILLO.
ISIDRO CASANOVA.  JUSTO VILLEGAS.  JOSÉ INGENIEROS.
MARÍA SÁNCHEZ DE MENDEVILLE.  ALDO BONZI.
KM 12.  LA SALADA.  INGENIERO BUDGE.
 VILLA FIORITO. VILLA CARAZA.  VILLA DIAMANTE.
 PUENTE ALSINA.  INTERCAMBIO MIDLAND.


***

Próxima estación para escribir por Ferrocarril Provincial:

 JOSE RAMÓN SOJO. 

ÁLVAREZ DE TOLEDO.    POLVAREDAS.
JUAN ATUCHA.   JUAN TRONCONI.    CARLOS BEGUERIE.
FUNKE.   LOS EUCALIPTOS.     FRANCISCO A. BERRA.
ESTACIÓN GOYENECHE.    GOBERNADOR UDAONDO.   LOMA VERDE.
 ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.   GOBERNADOR DE SAN JUAN RUPERTO GODOY.
GOBERNADOR OBLIGADO.   ESTACIÓN DOYHENARD.   ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA.
 D. SÁEZ.    J. R. MORENO.     EMPALME ETCHEVERRY.
ESTACIÓN ÁNGEL ETCHEVERRY.  LISANDRO OLMOS.  INGENIERO VILLANUEVA.
ARANA. GOBERNADOR GARCIA.  LA PLATA.



InventivaSocial
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos escribir a: inventivasocial@yahoo.com.ar



No comments: