Tuesday, June 07, 2016

NOMBRÁME A LAS ESTRELLAS…


*Obra de Julián Alpízar Blanca.
La Habana. Cuba










*


La noche es ancha, padre.
Es un abismo azul
donde se pierden las tardes.

Sentémonos a la orilla de la sombra.
Nombráme a las estrellas
con los nombres
cansados del campo.

Nunca te dije que aprendí
por mi cuenta
el nombre de los astros.
Sé de la fragilidad de la luz
que cruza el universo
sólo para alumbrarnos.

Nunca me contaste
que las estrellas mueren, padre.
Lo aprendí por mi cuenta,
y nunca te dije -nunca- que lo sabía.

Todo las cosas tienen final.
Deben tenerlo.
Sentémonos, padre,
a la orilla de la noche
que se pierde en tus ojos.
Nombráme a las estrellas
antes de que lleguen los pájaros.


*De Mariana Finochietto. mares.finochietto@gmail.com











NOMBRÁME A LAS ESTRELLAS…









POLLITOS EN EL ESPACIO*


Para Raúl Aguiar, por su amistad.


Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender.
El Kybalión


Presentíamos que se traía algo entre manos, pero nunca pensamos que fuera a hacer realidad lo de los pollitos capaces de crecer en el espacio, cada vez que hablaba del tema, reíamos, pensando que era una broma de mal gusto. Ni siquiera nos enteramos cómo logró entrar los huevos en la nave. Solo sabemos lo que nos iba enviando diariamente en sus informes.

No solo consiguió que los pollitos crecieran en ambiente de ingravidez y pudieran sobrevivir sin oxígeno, alimentándose apenas de una gota de sopa primordial, como llamaba a aquel cóctel de aminoácidos, sino que con las sucesivas generaciones, fueron creciendo sin plumas, acortando las patas hasta quedar en protuberancias romas, disminuyendo la talla de las cabezas hasta hacerlas casi indiferenciables del cuello… Crecían listos para entrar en el microondas, apenas hasta el tamaño de una codorniz. Se alineaban para ser seleccionados, él tecleaba sus números en la pizarra electrónica y allá iban, mansos, saltando sobre sus muñones hasta el horno, de donde salían dorados, tiernos y apetitosos, comestibles hasta el último huesecillo.

Fue un logro innegable: mejoraría la dieta de los cosmonautas, aligeraría las cargas de alimentos, pues con llevar algunos ejemplares era suficiente para crear una pequeña colonia. Llegó a tener más en la nave de los que era capaz de usar en su alimentación y los recicló como jugo primordial, logrando especies que ya nacían con la piel dorada y crujiente.

El primer síntoma de locura lo notamos cuando nos dijo que se sentía observado por ellos, o que al despertar había visto a uno frente a la computadora, mirando la pantalla, pues era obvio que con la reducción progresiva de las cabezas, los había dejado virtualmente ciegos…

Lamentablemente, no supimos más de él, de su experimento o de su nave, ni siquiera tenemos modo de probar que el proyecto puede ser viable, porque solo nos quedan sus mensajes, que pueden ser tomados por los delirios de un demente. Era un buen colega; algo loco, es cierto, pero lleno de ideas y del optimismo suficiente para llevarlas adelante.


………………………………………………………………


Pollito 990514 chequeó los controles a través de sus sensores, ubicados en toda su piel dorada, capaz de soportar desde temperaturas extremas bajo cero hasta el calor del contacto con una estrella.

Pollito 870417 confirmó que la enorme entidad de otra especie había sido reducida a jugo primordial, lo cual les daba una amplia reserva.

Pollito 630523 comprobó que habían sido destruidos los localizadores, a partir de ahora sería imposible rastrearlos.

Al tener la ventaja de poder sobrevivir en las condiciones extraordinarias en que fueron creados, no importaba cuán largo fuera el viaje: Tenían el universo para explorar y conquistar. Lo importante era irse abasteciendo de jugo primordial para no tener que sacrificar compañeros. Las mejoras introducidas al programa de vuelo les garantizaban saltos al hiperespacio, más adelante utilizarían los agujeros gusano para trasladarse con más facilidad.

Embargados de emoción, unieron sus mentes y dieron la orden de despegue. Pollito 220272 oprimió un botón. La nave partió, rumbo a lo incógnito.




*De Marié Rojas Tamayo.
La Habana. Cuba.












Empatía*



Muchas estrellas caían
en las noches desveladas
de Paso de la lana.
Caían a intervalos
imposibles de medir como sabemos.
Iban cayendo, sin embargo,
con la frecuencia exacta
para que pudiéramos pedir un deseo
y tuviéramos tiempo
para pensar en el siguiente.


*De Cecilia Figueredo. ceciliafigueredo@gmail.com










*



la belleza es este otoño prematuro
el viento que esparce partículas de polvo
desarmando cada vestigio marcado
en lo mínimo está la intimidad de las cosas
pegaditos los mundos
se frotan
la luz y la oscuridad conviven instintivamente
algo de eso hay en el comienzo del amor
yo quiero descubrir el origen de cada pasión
conocerlas de cerca, palpando su totalidad
la textura de lo que fueron
dejar de ver pequeñas piezas marcadas
deshaciéndose en el aire
como un vidrio astillado a punto de partirse
fragmentos atrapados,
detenidos en un espacio grisáceo
y esas hojas cayendo
delicadamente
la belleza es respirar un poco más profundo
retener el aliento abriendo los ojos
bien grandes, bien fijos
inmovilizar el momento
lo mínimo y singular
antes que, una vez más, se desintegre.




*De Vanesa Álvarez.
-Fuente: Poetas argentinos.











Perpetuum*



Redacto historias
que no terminaré.

Bosquejo versos
que no hallarán poema que habitar.

Silbo melodías inconexas
que nunca formarán una canción.

Informes figuras de barro.
Lienzos donde siempre falta algún color.
Vidas inconclusas.

¿Podemos concebir el absoluto
en el vasto universo
por siempre inacabado?



-De Por si mañana no amanece.

*De Sergio Borao Llop. sbllop@gmail.com

- Publicó “El alba sin espejos”












Pequeño infinito*



El café, los diarios, ciertas lloviznas, unas rosas rebeldes, libros en la cama, marchas, multitudes, la música de los amigos, palabras en red, un silencio poblado, algunas callecitas de Palermo, la voz de Cortázar que cuenta, los compañeros del alma de La República Española, paisajes italianos que caen abruptos para entregarse al mar, el malecón de Cuba, esas manos que cubren, la belleza del deseo abriendo la piel, jugar a tocarse con lenguaje; el alivio después que la piedra del dolor se levanta, pestañas en seda acariciando la noche; jardines a tientas, una foto olvidada, zapatos viejos, los sueños por venir, la voz que me dice no te rindas, el infinito pequeño de la vida.


*De Cristina Villanueva. libera@arnet.com.ar












*


El día de hoy oscila entre cimas y fondos

en el cielo –probablemente- esta noche

se fugará una estrella, por eso, en la primera sombra

llegaré por el musgo abstraído de la tarde

con un gajo de sol entre las manos.


Pequeña llama

con potencia de incendio.



*De Miryam Colombotto Seia. miryamseia@cablenet.com.ar











*


He arrojado todo al precipicio.
Ningún orden es posible ahora, dije.
¿Cuánto pasó desde entonces?
No lo sé.
No tengo seguridad del tiempo
desde que cayeron los números.
Parecían piedras tiradas al vacío.
Lo hice más de una vez:
me paré sobre el filo,
miré el fondo,
y tiré todo con los ojos cerrados.
Me impresiona lo que pasa con la ausencia:
cae inmensa como un cóndor,
no hace ruido,
se mezcla con el viento,
y una vez que toca el suelo
vuelve.



*De Valeria Pariso.





***


InvenTREN





CASBAS*




En una historia de Ray Bradbury, un hombre de joven no había abordado un tren. Por alguna razón que no recuerdo o quizás no conste en el relato, este hombre con el pasaje pago y el ticket en el bolsillo, había dejado pasar ese tren que se descarriló. Todos murieron.
En la historia de Ray Bradbury, el hombre vive una vida ordinaria trabajando, forma una familia, pero siempre está atento a ese tren fantasmal que finalmente vendrá a buscarlo. La muerte es, para él como para tantos, un expreso de medianoche.
Esto ocurre en un cuento, por lo tanto ocurre lo esperado y la muerte viene a buscarlo sobre vías de niebla; se ve el faro delantero iluminando oscuras arboledas, se escucha el imposible traqueteo, la imagen final es la del tren repleto de pasajeros que aparece en la noche para que se cumpla el destino aplazado del protagonista.
Aquí, lejos de Illinois, en la estación Casbas una mujer espera en el andén. La estación es ahora un museo, pero la mujer se obstina en ese andén sin trenes.
Me dirán que la mujer espera el amor que partió, que espera la muerte que ha de venir. No lo sabemos aun. Todavía hace falta mirarla un poco, descifrar las arrugas en la frente, descorrer algunos velos.
En un banco de madera y hierro la mujer se mece, se arrulla, se va desatando de la familia y la ciudad. Se desvanece de a poco esta mujer que ahora se que no espera un tren que venga a llevársela. Se desdibuja en tonos sepia, en rosados y mancha de agua sobre papel.
La mujer no espera la muerte, ni el amor. Ha venido a la estación sin trenes para saber que nadie la vendrá a buscar. Sola, solita, la mujer se va despidiendo de sí.

No necesita transporte para escapar hacia adentro.


*De Mónica Russomanno. russomannomonica@hotmail.com





***
Próxima estación para escribir por Ferrocarril Provincial:

ÁLVAREZ DE TOLEDO

POLVAREDAS.  JUAN ATUCHA.   JUAN TRONCONI.    CARLOS BEGUERIE.
FUNKE.   LOS EUCALIPTOS.     FRANCISCO A. BERRA.
ESTACIÓN GOYENECHE.    GOBERNADOR UDAONDO.   LOMA VERDE.
 ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.   GOBERNADOR DE SAN JUAN RUPERTO GODOY.
GOBERNADOR OBLIGADO.   ESTACIÓN DOYHENARD.   ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA.
 D. SÁEZ.    J. R. MORENO.     EMPALME ETCHEVERRY.
ESTACIÓN ÁNGEL ETCHEVERRY.  LISANDRO OLMOS.  INGENIERO VILLANUEVA.
ARANA. GOBERNADOR GARCIA.  LA PLATA.


***
Próxima estación para escribir por Ferrocarril Midland:

ENRIQUE FYNN.

PLOMER.   KM. 55.   ELÍAS ROMERO.  KM. 38.
MARINOS DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO.
LIBERTAD.  MERLO GÓMEZ.   RAFAEL CASTILLO.
ISIDRO CASANOVA.  JUSTO VILLEGAS.  JOSÉ INGENIEROS.
MARÍA SÁNCHEZ DE MENDEVILLE.  ALDO BONZI.
KM 12.  LA SALADA.  INGENIERO BUDGE.
 VILLA FIORITO. VILLA CARAZA.  VILLA DIAMANTE.
 PUENTE ALSINA.  INTERCAMBIO MIDLAND.


InventivaSocial
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos escribir a: inventivasocial@yahoo.com.ar

1 comment:

Siria Veliz said...

Genial lo de los pollitos en el espacio 😉