Monday, October 22, 2012

LAS PALABRAS DE IR Y LAS DE VOLVER...

*Tapa de "Cuarto de Costura" de Liliana Souza.




*



I



inhóspita

           soy la única

                           que es

                          y no es





II



las gotas

           llagan

                    los ojos


huesos de agua

como agujas

                    penetran



he perdido

                    el surco

                    y la lluvia

                    arrastra






III



las palabras de ir

       y las de volver

                        dejan de ser cautas



las palabras

              abren

              cierran

                        según




IV



mientras sucede

                     un aluvión preverbal

                     es engaño y trampa



labriego

en sí

       fuera de sí

                     contra vallas mudas






V



mujer que limpia sombras

      no merece impostura



sucesivas napas de arena y abrojo

                me hacen inmune

                a señas particulares



la intrusa

esa que habita

                 en mí

                 se pinta los labios

                 me pudre la boca



*De Liliana Souza. liliana_souza@yahoo.com.ar
(Poema incluido en "Cuarto de Costura)

-Liliana Souza nació en 1958,  en Avellaneda,  Pcia. de Bs. As.
Obtuvo 16 primeros premios nacionales,  y  reconocimientos en España y EE.UU. Sus poemas se incluyen en antologías, diarios, revistas, sitios web y en libros publicados en Méjico y España. Difunde poesía editando los espacios Quilmespoesía, poemás y poemás o menos.
Coordina Talleres Literarios infantiles y juveniles. También, Talleres de Memoria para adultos mayores.
En 2010 publicó "esa otra forma".






LAS PALABRAS DE IR Y LAS DE VOLVER...







UN CIELO DE TORMENTA CENIZA*



*De Jorge Isaías. jisaias46@yahoo.com.ar
           

El pueblo se desdibuja cada vez más en la distancia y en el tiempo, que se funden entre sí y sólo aparece en los sueños.
            Cuando en uno de ellos vengo caminando desde el lugar donde estuvo el pino más alto del pueblo, y saludo al gringo Bonifachini, con su cara redonda y sus ojos enormes, y cuando me aproximo a la esquina del Nene Croatto, veo sobre lo alto del horizonte una luna muy roja sobre un cielo de tormenta ceniza. Bajo la constitución de esa tormenta se mezclan las imágenes que enseñorean ese campito que hoy por hoy contiene dos arquitos donde los pibes juegan algún esporádico partido de fútbol pero sin dejar de cruzarse con el espacio que en mi niñez rebosaba de grandes tomatales ya que allí don Manolo Gómez hacía su quinta con toda parsimonia.
            Hoy el pueblo aparece más cuidado y prolijo, pero me gustaría porun instante volver a aquellas calles anchas de polvo y mariposa donde en los veranos se cruzaban los vendedores de hielo (o los hieleros, como los llamábamos), el ciego Camiscia con su carrito a caballo y al francés Bureau con su forcito color celeste y sus barandas pintadas con flores espléndidas, obra del inolvidable Pato Jeremías, de sonrisa tan ancha que abarcaba el verano donde él siempre ganaba los premios  en que competían las carrozas ingenuas. En esos trabajos preparatorios, previos a los carnavales se trabajaba con un énfasis ilimitado como eran las ilusiones de entonces.
            En esa casa que en algún momento la compró don Amadeo Croatto, había  vivido la familia Godoy, muy numerosa. Yo compartí mi primer grado con una de las hijas que recuerdo con parte del rostro y un brazo con grandes quemaduras producto de un accidente doméstico con una pava de agua hirviendo. Es lo que creo recordar, tal vez, las cosas no hayan sido exactamente así.  No tengo el menor registro de la fisonomía del matrimonio y tampoco recuerdo el nombre de sus hijos, que eran como dije antes: muchos y de ambos sexos.
            Aunque tenían fama de belicosos seguramente serían gente de trabajo como todo el mundo en ese tiempo.
            Una imagen me queda del mayor de los Godoy. Un día que venía yo de un mandado,  él estaba en la esquina de su casa discutiendo fuertemente con Tato Míguez. Como los dos eran muy mayores que yo, bajé a la calle por precaución. Estaban casi tocándose, muy cerca uno del otro, y en un momento Godoy lo amenazó con un gran cuchillo que tenía en la mano y lo golpeó varias veces con esa hoja inmensa en el pecho. Pero Tato Míguez no retrocedió un milímetro.
            Allí me asusté y salí corriendo y se lo conté a mi madre, quien me calmó con ese su estilo entre silencioso y dulce que usaba todo el tiempo.
            Por un momento fui el héroe relator frente a la barrita de mis amigos, en la esquina donde nos juntábamos. Cuando me hubieron escuchado atentamente inquirieron más detalles, y como yo no los tenía, perdieron el interés y pasamos a otra cosa.
            Cuando la familia Godoy, se mudó a Rosario nunca más se supo de ellos y pronto fueron olvidados, como sucede casi siempre.
            En esa casa también vivió, antes de los Croatto, Ismael Caferata casado con Mila Valeri. El Ismael, como le decíamos, jugaba en Huracán de puntero derecho y era tan flaco que se ganó el mote de Viento. Era silencioso, pelirrojo y muy trabajador.
            Como Mila era oriunda de Beravebú, en un tiempo vivieron allí y luego emigraron a Rosario también.
            Mila tenía un hermano que jugaba de marcador de punta en 9 de julio de Beravebú a quien llamaban Tucuta.
            Se me hace que el Flaco Caferata era pariente de los Godoy pero no estoy seguro y no tengo ahora a quien preguntarle.
            Cuando pienso en aquellos tiempos tan lejanos que terminan siendo tal vez una construcción imaginaria, si no fuera porque de vez en cuando un memorioso de los que nunca faltan corrobora o agrega alguna anécdota o aporta un dato, pensaría que soy presa de un delirio.
            Pero no. Aquellos veranos lentos como un inmenso saurio existieron, con los vendedores de hielo y los soderos a quien llamaban también licoreros, que trasegaron esas calles de Norte a Sur y de Este a Oeste tratando de mitigar el calor con sus líquidos más o menos bebibles, más o menos amables para esas gargantas tal vez no tan exigentes.
            El verano traía muchas cosas, además del calor. Las torcazas por ejemplo que avisaban la canícula sofocante de ese día y las cigarras que ensordecían  el aire y se escondía entre las hojas de los fresnos y las mariposas.
            Las mariposas que abrían siempre las puertas de todos los veranos.







EL HADA CARTUJA*


Un día plomizo en el cual todo el bosque se encontraba en una sola dimensión quieta y gris, el hada y el gato se miraban mutuamente cuando creían que el otro estaba distraído. Cuando se cansaron de simular no verse, de fingir bostezar mientras se estiraban elásticos en el suelo, el hada dijo con voz neutra examinando con ojos críticos la cinta anudada a una de sus trenzas: me voy, me voy ya, si quieres puedes venir conmigo….El gato cerró los ojos y murmuró irónico: otra vez…..Ella contestó mientras seguía examinando la cinta: lo necesito. Pero será diferente esta vez. Ahora ya lo sabemos todo. Lo sabes pero no lo entiendes, maulló casi mudo el gato, mostrando sus ojos de burla aburrida algo pensativos. Lo entenderé si salgo de aquí, le contestó el hada levantándose rápidamente. Caminó decidida hacia donde se encontraba la tortuga confundida en la piedra. Ésta la sintió llegar y murmuró sin palabras, “no otra vez, porqué no se puede ser viejo y sabio sin ser molestado…”, pero era una reflexión resignada, casi risueña. Observó como el hada iba hacia ella sin tocar el musgo húmedo y sintió un poco de lástima, como la que se siente por los que sabemos van a  morir, mientras ellos no lo saben. Escucha tía, dijo  el hada. Siempre hablaba como los humanos cuando se sentía insegura. Te escucho dijo la otra sin asomar la cabeza fuera de su caparazón, mostrando sólo un ojo apagado. Me voy, me voy y no volveré. Quieres decirme algo? El hada hablaba muy rápido, afectando gran seguridad, porque se sentía desdichada y absurda. Claro que volverás tonta, dijo la tortuga en voz baja, sólo que cuando vuelvas habrás visto tanto que tus poderes no te ayudarán. Será tu última elección. Puedes conservar tu ojo, ya no te servirá si vuelves.



*De Sonia Arismendi. soniaris@adinet.com.uy








La hora de las palabras*


La lectura es un puerto de partida, un viaje, una aventura, una ventana, un horizonte. Los libros nos hacen por dentro, aún los que no leímos forman parte de nuestra subjetividad. Se derraman en adjetivos en nuestras charlas: quijotesco, dantesco, kafkiano. Se entrelazan con las imágenes del cine y con los cuentos que nos narraron. Se hacen amigos nuestros que comparten el hastío de la espera. Descubrimos que hay autores, personajes que pensaron y sintieron como nosotros y pueblan nuestra soledad. Nos vuelven detectives que buscan lo escondido del iceberg. La literatura tiene muchas formas de nombrar y contar los pocos temas elementales. Los libros son escaleras para escaparse de la banalidad. Instrumentos para reflexionar. Maneras de salir de un mensaje único que la sociedad de masas (a través de los medios de comunicación) tiene preparado para nosotros. El sentido de la vida puede estar en la línea de un libro, o quizás el sentido sea su búsqueda. Ese viaje nos dará el placer de encontrar fulgores dormidos en sus páginas que algunas veces se despiertan con nuestra mirada.

*de Cristina Villanueva. cristinavillanueva.villanueva@gmail.com




Sueño*

He caído en un enjambre de palabras
Quién diría que esta rama
Tan alta me sostiene,
Que esta sombra, que este olvido.

*De  Rubén Sevlever.
Rosario. (1932-2011)






RUBEN SEVLEVER: Poemas elegidos y otros escritos.*

           

*Por Jorge Isaías. jisaias46@yahoo.com.ar


Hay hombres a los que nunca se recuerdan, hay hombres que son recordados muy de vez en cuando y hay hombres a los que se recuerda siempre. Éstos son los necesarios, éstos son los que han servido a otros en su paso por la vida. Y a éstos últimos pertenece el poeta Rubén Sevlever.
            Dueño de un tono bajo, de un perfil aproximándose todo lo que podía a lo desapercibido no le eran ajenas las discusiones cuando de arte se tratara y defendía sus convecciones con una pasión tan firme que se asombraba a quienes no le conocían esa faceta.
            Su andar algo abstraído entre los hombres y las mujeres era una prueba para mí de que esa concentración y ese ensimismamiento escapaban al resto de los mortales pero no los ignoraba.
            De estas distracciones Juan José Saer me refiere una anécdota. Cierta vez baja de Santa Fe a visitar en la pensión de la Cortada Barón de Mauá donde Rubén vivía en sus épocas de estudiantes.
            En esos tiempos –siempre según el relato de Saer-  Sevlever incursionaba en la pintura y había que esconderle las camisas, sobre todo las ajenas, ya que limpiaba el pincel en el primer género que encontraba.
            Y una mañana antes de salir Rubén para su trabajo, se estaba afeitando en la punta de una gran mesa. En la otra Saer tomaba su café y fumaba. En la tarea del afeite estaba tan concentrado que mientras mojaba la brocha en una taza y lavaba la máquina allí mismo, al finalizar se tomó el contenido antes los ojos atónitos de Saer. Quien terminó el relato diciéndome:
            -Sevlever es el primer poeta que se tomó sus propias barbas.
            Hay otras anécdotas donde fui testigo como empleado de su librería. Iba con los viajantes a hacer los pedidos al Laurak Bat y no era raro que volvieran riendo, ya que Rubén se tomaba su café con leche y luego proseguía con el otro. Sin embargo, ese aire abstraído no lo impugnaba para ayudar a los demás como dijo el amigo Antonio Cofré y yo puedo dar prueba palmaria de ello. Antonio integró las “huestes arianas” también, como le habría  agradado decir a Rubén. Es sabido que ciertos poetas tienes sus filiaciones, es decir, su aire de familia y sus escrituras en algún punto se juntan, se encuentran tal vez en  aquello que Borges denominaba “una estética”.
            Como no podía ser menos el poeta Juan Manuel Inchauspe, quien había dicho que la palabra  debe ser trabajada en el tiempo, era un admirador incondicional al de  Sevlever como también lo era de aquel otro grande, es decir, Raúl Gustavo Aguirre. El mismo que escribió “En ese supremo instante en que salto o me pudro”.
            Ese aire de familia, esa casi complicidad donde sin dejar de lado sus singularidades que sólo logran los grandes poetas, pueden ser reconocidos por su manera de plantarse ante la poesía y la vida  con la misma coherencia incontrastable.
            Hoy venimos a celebrar, gracias al Centro de Publicaciones de la UNL, de sus escritos inéditos que él habrá revisado seguramente en incontables relecturas y aún reescrituras,
            Hoy seguramente será un día para recordar, porque no me queda ninguna duda que estos textos integrarán más temprano que tarde el caudal vivo de la poesía argentina.
            Como fue antes, con sus libros anteriores, cuando  su paso lento y querido era visto por nosotros como una prueba que la poesía podía encarnarse en ese hombre empecinado en cultivar el más bajo de todos los perfiles, convencido que la palabra y su trabajo paciente y ponderado era lo verdaderamente importante.
            Desde Posadas mi amigo, el arquitecto Cárdenas, el inefable Negro a quien conocí en Aries en nuestras épocas estudiantiles me escribió estas palabras, que cito: “En cuanto a mí, me enseñó el valor del silencio que no aprendí, quizás no quise o no pude. A buscar libros también me enseñó”.
Para concluir este homenaje que no paga la deuda al amigo, diré que siempre quiso pasar desapercibido, tanto que eligió para morirse el último día de enero a última hora de la tarde.
            Una semana antes lo vi desde un ómnibus. Iba vestido de bermudas azules y zapatillas, caminando distraído entre la gente.



-Jorge Isaías leyó este texto en la presentación del Libro de Rubén Sevlever: "Poemas elegidos y otros escritos", publicado por la UNL., dentro del Festival de Poesía el 20/09/12.







Laberinto*


La noche está callada.
Los trenes ya no ruedan.
Solo el zumbido de la carretera orbital
rompe el silencio.

Mientras sueño
con un turbante de rosas
duermo
en un nido de abejas.

¿Qué será la reina? ¿una espina?
¿un soplo del destino?
¿una venganza? O apenas
el roce de tu ausencia.


*De Marta Zabaleta, mzabaletagood@gmail.com
-cerca de la carretera de circunvalación de Londres, M25, 15 de octubre 2012








***



cuarto de costura

poemas

Ediciones del Dock


Dice Cristina Piña, en  la contratapa:

Una mujer en un cuarto de costura: creo que es difícil encontrar una metáfora que convoque de manera más clara y culturalmente sancionada la femineidad. Y sin embargo, en manos de Liliana Souza, como ya ocurrió en esa otra forma, su libro anterior, los lugares comunes -no tanto en su sentido peyorativo de cosas repetidas y huecas, sino como índice de lo  familiar y conocido-  se ponen a temblar.
Así, en este cuarto de costura, la costurera lejos de unir, armar, hacer labores a través de las cuales establece un diálogo con su interioridad, deshila y desanuda el tiempo, recorre con empeño implacable el camino hacia la desaparición, recuerda lo no ocurrido, escribe lo que no ocurrirá.



***


Liliana Souza

Los invita a la presentación de su libro:


Cuarto de Costura.


Presenta Roxana Palacios.

Vino de honor.

Músico invitado.

Los ejemplares serán firmados por la autora.


Viernes 9 de noviembre - 19.30 horas.

Auditorio del Círculo Médico de Quilmes.

Brandzen 302 esquina Alvear.
Confirmar asistencia al 4251-5003
o vía mail.


* Liliana Souza. liliana_souza@yahoo.com.ar




***


Inventren Próximas estaciones:


BAUDRIX
-Por Ferrocarril Midland-


BLAS DURAÑONA.
-Por Ferrocarril Provincial-

-Colaboraciones a inventivasocial@yahoo.com.ar
http://inventren.blogspot.com/


Al salir de la Estación de empalme Ingeniero de Madrid, el Inventren sigue un doble recorrido por vías del ferrocarril Midland con destino a Puente Alsina, y por vías del ferrocarril provincial con destino a La Plata.


-las estaciones por venir en el ferrocarril Midland:


  EMITA.  INDACOCHEA.  LA RICA.

SAN SEBASTIÁN.  J.J. ALMEYRA.  INGENIERO WILLIAMS.

GONZÁLEZ RISOS.  PARADA KM 79.  ENRIQUE FYNN.

PLOMER.   KM. 55.   ELÍAS ROMERO.

KM. 38. MARINOS DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO.

LIBERTAD.  MERLO GÓMEZ.   RAFAEL CASTILLO.

ISIDRO CASANOVA.  JUSTO VILLEGAS.  JOSÉ INGENIEROS.

MARÍA SÁNCHEZ DE MENDEVILLE.  ALDO BONZI. 

KM 12.  LA SALADA.  INGENIERO BUDGE.

 VILLA FIORITO. VILLA CARAZA.  VILLA DIAMANTE.  

PUENTE ALSINA.  INTERCAMBIO MIDLAND.



-las estaciones por venir en el ferrocarril  Provincial:


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SALADILLO NORTE.   GOBERNADOR ORTIZ DE ROZAS.

JOSE RAMÓN SOJO.  ÁLVAREZ DE TOLEDO.    POLVAREDAS.

JUAN ATUCHA.   JUAN TRONCONI.    CARLOS BEGUERIE.

FUNKE.   LOS EUCALIPTOS.     FRANCISCO A. BERRA.

ESTACIÓN GOYENECHE.    GOBERNADOR UDAONDO.   LOMA VERDE.

ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.   GOBERNADOR DE SAN JUAN RUPERTO GODOY.

GOBERNADOR OBLIGADO.   ESTACIÓN DOYHENARD.   ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA.

D. SÁEZ.    J. R. MORENO.     EMPALME ETCHEVERRY.

  ESTACIÓN ÁNGEL ETCHEVERRY.  LISANDRO OLMOS.  INGENIERO VILLANUEVA.

ARANA. GOBERNADOR GARCIA.  LA PLATA.


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